La manzanilla (Matricaria chamomilla), es uno de los mejores remedios para aliviar las digestiones difíciles debido a excesos alimenticios. Es una hierba muy apreciada que crece en terrenos secos y soleados, en márgenes de caminos y sembrados de la mayor parte de Europa. Se recolecta en primavera y se aprovechan los capítulos florales, que se conservan secos, en recipientes cerrados.
Propiedades:
• Por vía interna, recomendado en el tratamiento de trastornos digestivos, tales como: espasmos gastrointestinales leves, estados inflamatorios, distensión epigástrica, flatulencia, náuseas, inapetencia y síndrome de colon irritable.
• Por vía tópica, usado en inflamaciones, irritaciones e infecciones de piel y mucosas, incluyendo la cavidad bucofaríngea y las encías (enjuagues), el tracto respiratorio (inhalaciones) y la zona ano-genital (baños y pomadas).
• Rebaja la tensión muscular y combate los dolores provocados por el ejercicio intenso.
• Excelente para molestias oculares, conjuntivitis (lavados de ojos con manzanilla).
Principios activos:
Aceite esencial (camazuleno, alfa-bisabolol, óxidos de bisabolol A, B y C, óxido de bisabolona), flavonoides (luteolol, apigenol, quercetol), cumarinas (umbeliferona, herniaria), mucílagos urónicos, lactonas sesquiterpénicas o principios amargos (matricina, matricarina, precursoras del camazuleno) y sales minerales.
Contraindicaciones:
No es recomendable su consumo durante el embarazo, la lactancia y para menores de seis años.
Comercialización en herbolarios:
En infusiones, filtros y jarabes

