El Miso es un alimento obtenido de la fermentación de la soja sola o con un cereal. En Japón existe una gran variedad de misos, resultado de siglos de tradiciones culturales y artesanales. Tradicionalmente los misos se usan para reforzar el intestino y regenerar la flora intestinal.
El alga kombu (llamado "dashima" en coreano o "haidai" en chino) semejante a una judía verde, es originaria de Japón y constituye una de las más utilizadas.
La soja es una de las legumbres más estudiadas por su elevado valor nutricional. Destaca por su aporte de proteínas de alta calidad, lecitina e isoflavonas, ingredientes que han despertado un gran interés en el ámbito de la alimentación y la nutrición.
Experimentos realizados por la universidad de Yale demuestran que los frutos oleaginosos tienen una considerable cantidad de aminoácidos, y que sus grasas tienen un alto valor biológico. No solamente ayudan a mantener la vida y el crecimiento, sino que administrados a madres lactantes y mujeres embarazadas mejoran la calidad de su leche.
El mijo es un cereal originario de la India, muy extendido por todo el continente asiático. Entre sus cualidades destaca la de contener un alto porcentaje de proteínas y los ocho aminoácidos esenciales, y la vitamina A. Es uno de los cereales más completos y de mejor digestión.