Las personas que practican deportes y en especial los nadadores y culturistas, son grandes sudadores, soliendo lavarse el cabello con gran asiduidad; por ello requieren productos que repongan las barreras defensivas naturales que son alteradas por la hipersudoración.
El abuso de la utilización del secador eléctrico, hace que nuestro cuero cabelludo se recaliente y acumule gran cantidad de electricidad estática.
El champú de hinojo neutraliza la electricidad estática de los cabellos finos, débiles y rebeldes de moldear.
El champú de espliego reequilibra y normaliza la secreción excesiva de grasa manteniendo el cabello limpio y suelto durante más tiempo.
Los cabellos claros, castaños, rubios y tonos cenizas, por su menor concentración de pigmentación a base de melanina, se oscurecen y manchan con mucha más rapidez que los cabellos más oscuros, debido a factores climáticos, usos de colonias, etc.
El debilitamiento del cabello puede estar relacionado con diferentes factores, como la falta de vitalidad del cuero cabelludo, la pérdida de densidad, el estrés, los cambios estacionales o el uso continuado de productos agresivos. En este contexto, el champú de bardana se presenta como una opción vegetal interesante para reforzar la rutina capilar y ayudar a mantener un cabello con mejor aspecto, más fuerte, limpio y revitalizado.
La manteca de Karité se obtiene de las semillas del Árbol Mantequero del Karité (Vitellaria paradoxa) que crece de forma salvaje en numerosas sabanas de países de África central.