La vitamina D es un nutriente esencial que desempeña un papel fundamental en diversas funciones del organismo, especialmente en el mantenimiento de los huesos, los dientes, la función muscular y el funcionamiento normal del sistema inmunitario.
El harpagofito, la ulmaria, el abedul y el fresno forman una combinación de plantas utilizada tradicionalmente en fitoterapia en preparados destinados al bienestar de las articulaciones y del aparato locomotor.