El 25% de la corteza terrestre está formada por sales de silicio. Es este mineral el aporta rigidez a diferentes plantas como la cola de caballo o el bambú. Nuestro organismo contiene 0.24 grs. de silicio que forma parte de las células cerebrales y del tejido conjuntivo, sobre todo de los tendones, paredes arteriales y cartílagos.
La presencia de silicio en el organismo se concentra en huesos y dientes, aunque también está presente en la piel, el cabello y las uñas.
Los huesos junto con los cartílagos y las articulaciones soportan el peso del cuerpo y permiten mantener la posición erecta, así como el movimiento. Las lesiones de los huesos, el cartílago y las articulaciones provocan además del daño físico, limitaciones importantes en la vida cotidiana (artrosis, artritis).
El calcio es un mineral imprescindible para nuestro organismo. Se encuentra en los huesos y dientes, pero una pequeña parte está en nuestro torrente sanguíneo para cumplir funciones como la contracción de los músculos, mantener el ritmo cardíaco y transmitir los impulsos nerviosos.
El glicinato de magnesio es una de las formas más biodisponibles y absorbibles del magnesio por el organismo, y una de las que menos problemas gastrointestinales pueden causar, como puede ser el efecto laxante que tiene el magnesio tomado en otras formas.
En fitoterapia, el bambú destaca por varias propiedades medicinales y beneficios para la salud. Aquí se detallan algunas de las características más importantes: