La alcachofa (Cynara scolymus L.) es una de las plantas más apreciadas de la dieta mediterránea y una de las especies vegetales más utilizadas en fitoterapia digestiva. Tradicionalmente se emplea para favorecer la digestión, el bienestar hepático y la eliminación de líquidos, además de aportar fibra, antioxidantes y compuestos vegetales de gran interés nutricional.
El eneldo (Anethum graveolens) es una hierba aromática de unos 30 cm de altura de tallo largo y estriado con flores amarillas. Sus hojas y frutos son muy apreciados en la cocina como condimentos y sus semillas son empleadas en preparaciones con fines terapéuticos.
El coriandro o cilantro (Coriandrum sativum) es una planta muy eficaz contra las afecciones gastrointestinales y la eliminación de metales pesados.
El cardo santo (santo cnicus benedictus L) es una planta con principios amargos que estimulan el apetito y aumenta la secreción de jugos gástricos mejorando la digestión.
Los primeros escritos que hablan de las propiedades terapéuticas del Neem o nim (Azadirachta indica) datan de más de 4500 años de antigüedad y fueron encontrados en los Altos del Harappa en la India Norte Occidental.
Algunas de las patologías en las que la utilización del Neem se ha mostrado eficaz son por ejemplo: Psoriasis, cuidado de la piel y dientes, sistema inmune, diabetes y antiparásitos.
Las propiedades del neem son amplias, tanto en su uso interno como externo. Con las semillas molidas de neem se extrae el aceite con el que se hacen distintos productos, como el jabón, pasta de dientes, cremas hidratantes y otros productos.