La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) actualizó el 12 de agosto de 2026 una alerta de seguridad relacionada con determinados productos botánicos comercializados para el control del peso.
Los análisis realizados por la agencia estadounidense detectaron adelfa amarilla (Thevetia peruviana) en tres nuevos productos: Slim Elixir, D Magic Plus y B. Magi. La FDA advierte de que el consumo de esta planta tóxica puede provocar efectos neurológicos, gastrointestinales y cardiovasculares graves e incluso potencialmente mortales.
La investigación resulta especialmente relevante porque se trata de productos comercializados como complementos botánicos y porque, en dos de los analizados, se encontraron además sustancias no declaradas en el etiquetado.
Alerta emitida en Estados Unidos
Esta información procede de una alerta oficial de la FDA estadounidense. No debe interpretarse como una alerta emitida por AESAN o AEMPS en España ni como confirmación de que estos productos estén legalmente comercializados en nuestro país.
¿Qué productos se han detectado?
Los tres productos incorporados por la FDA a la alerta el 12 de agosto de 2026 se comercializaban en envases de 30 cápsulas:
| Producto | Detectado por la FDA | Motivo de preocupación |
|---|---|---|
| Slim Elixir 30 cápsulas |
Adelfa amarilla tóxica. | Posibles efectos neurológicos, gastrointestinales y cardiovasculares graves. |
| D Magic Plus 30 cápsulas |
Adelfa amarilla y diclofenaco no declarado. | Al riesgo derivado de la planta tóxica se añade el asociado al consumo inadvertido de un medicamento antiinflamatorio. |
| B. Magi 30 cápsulas |
Adelfa amarilla y fenolftaleína no declarada. | La FDA advierte de los riesgos de la adelfa amarilla y señala que la fenolftaleína puede estar asociada a un mayor riesgo de cáncer. |
Según la FDA, los productos fueron adquiridos en la web estadounidense de la empresa Suerte y Salud LLC. En el momento de la actualización de la alerta, la agencia indicaba que la empresa no había respondido a sus llamadas ni correos electrónicos.
Consultar la alerta oficial de la FDA
¿Qué es la adelfa amarilla?
La adelfa amarilla (Thevetia peruviana) es una planta venenosa originaria de México y Centroamérica. Contiene glucósidos cardiacos, sustancias capaces de alterar el funcionamiento normal del corazón.
La investigación de la FDA comenzó después de detectarse que determinados productos etiquetados como raíz de tejocote (Crataegus mexicana) o «semilla de Brasil» contenían en realidad adelfa amarilla.
La agencia ha ampliado posteriormente su vigilancia a otros productos botánicos comercializados para adelgazar y continúa analizando muestras en busca de esta planta tóxica.
No significa que el tejocote sea adelfa amarilla
El problema detectado es la sustitución o adulteración de determinados productos. La alerta no significa que el tejocote y la adelfa amarilla sean la misma planta ni que todos los productos que contienen tejocote presenten este problema.
Sustancias farmacológicas que no aparecían en la etiqueta
El caso adquiere mayor importancia porque dos de los productos analizados contenían otras sustancias que tampoco figuraban en su etiquetado.
D Magic Plus: diclofenaco
La FDA detectó diclofenaco, un principio activo utilizado como medicamento antiinflamatorio. Su presencia oculta es especialmente problemática porque el consumidor desconoce que está ingiriendo una sustancia farmacológicamente activa.
Esto impide conocer correctamente la dosis ingerida y valorar contraindicaciones, posibles reacciones adversas e interacciones con otros medicamentos.
B. Magi: fenolftaleína
En B. Magi, además de la adelfa amarilla, la FDA identificó fenolftaleína. La agencia estadounidense indica que esta sustancia no forma parte de ningún medicamento aprobado actualmente en Estados Unidos y señala la preocupación existente por un posible incremento del riesgo de cáncer.
¿Cuál es la situación en España?
En España, los complementos alimenticios tienen la consideración de alimentos y están sujetos a su propia normativa. Entre otras disposiciones, se encuentran regulados por el Real Decreto 1487/2009, de 26 de septiembre, relativo a los complementos alimenticios.
El responsable de la comercialización de un complemento alimenticio en España debe notificar su puesta en el mercado nacional a las autoridades competentes, enviando un ejemplar de su etiqueta con carácter previo o simultáneo a su primera comercialización.
Además, el etiquetado, presentación y publicidad de un complemento alimenticio no pueden atribuirle propiedades de prevenir, tratar o curar una enfermedad humana.
Complemento alimenticio no significa medicamento
Un complemento alimenticio comercializado conforme a la normativa española continúa siendo un alimento destinado a complementar la dieta. No debe presentarse como un producto destinado a diagnosticar, prevenir, tratar o curar enfermedades.
El riesgo de comprar complementos en webs extranjeras
Que esta alerta proceda de Estados Unidos no significa que carezca de interés para los consumidores españoles. Internet permite acceder a productos comercializados desde otros países que pueden no ajustarse a los requisitos establecidos para su comercialización en España y la Unión Europea.
Por ello, antes de comprar un complemento alimenticio por Internet resulta especialmente importante identificar correctamente quién vende el producto, desde qué país se comercializa, quién es el responsable y qué información proporciona su etiquetado.
Comprar desde España no garantiza que el producto cumpla la normativa española
El hecho de que una página web permita realizar un pedido y enviarlo a España no acredita por sí solo que el producto haya sido correctamente comercializado conforme a la normativa española.
Señales que deben hacernos desconfiar
Al comprar complementos alimenticios, especialmente a través de Internet, conviene extremar la precaución cuando encontramos:
- Promesas de adelgazamiento rápido o espectacular.
- Productos que aseguran resultados garantizados sin modificar la alimentación o el estilo de vida.
- Afirmaciones de que pueden tratar o curar enfermedades.
- Ausencia de un responsable de comercialización claramente identificable.
- Etiquetados incompletos o que no proporcionan la información necesaria para el consumidor.
- Productos vendidos exclusivamente mediante redes sociales, mensajería privada o vendedores difíciles de identificar.
- Utilización de expresiones como «100 % natural» como garantía de ausencia de riesgos.
Natural no significa automáticamente seguro. Las plantas contienen sustancias biológicamente activas y algunas especies vegetales pueden ser tóxicas. Además, un producto puede presentar problemas derivados de una identificación incorrecta, adulteración, contaminación o presencia de ingredientes no declarados.
¿Qué hacer si tenemos uno de estos productos?
La recomendación de la FDA para los productos incluidos en su alerta es dejar de utilizarlos. La agencia estadounidense aconseja además que quienes los hayan consumido contacten con un profesional sanitario para que pueda valorar su situación, incluso si no los han utilizado recientemente.
Desde España, ante la sospecha de haber adquirido uno de los productos afectados, resulta prudente no consumirlo y consultar con un médico o farmacéutico, especialmente si ya se ha ingerido o se están tomando medicamentos.
Una alerta que recuerda la importancia del canal de compra
Este caso no debe utilizarse para cuestionar de forma general los complementos alimenticios ni los productos de origen vegetal. Lo que pone de manifiesto es la importancia de la trazabilidad, el etiquetado, la identificación del responsable y el cumplimiento de la legislación.
Comprar a través de establecimientos y operadores claramente identificados permite al consumidor disponer de información sobre el producto y facilita la actuación de las autoridades competentes cuando se detecta una incidencia de seguridad alimentaria.
