Actualmente, el ajo continúa siendo objeto de numerosas investigaciones científicas por su posible papel en el mantenimiento de la salud cardiovascular, el control del estrés oxidativo y el apoyo al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
¿Qué indica la investigación?
Una revisión de diferentes estudios clínicos sugiere que el consumo de preparados de ajo podría contribuir a mejorar algunos parámetros del perfil lipídico, ayudando a reducir los niveles de colesterol total y triglicéridos dentro de un estilo de vida saludable. Aunque los resultados son prometedores, estos efectos pueden variar según el tipo de extracto utilizado, la dosis y las características de cada persona.
Además del colesterol…
- Es uno de los alimentos con mayor tradición de uso para el bienestar cardiovascular.
- Contiene compuestos antioxidantes que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo.
- Forma parte habitual de la dieta mediterránea, uno de los modelos alimentarios más estudiados por sus beneficios para la salud.
- En complementos alimenticios suele presentarse en forma de aceite, extracto envejecido o comprimidos de ajo desodorizado.
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