El jengibre (Zingiber officinale) vuelve a situarse en el centro de la investigación nutricional. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada el 7 de agosto de 2026 evaluó específicamente el efecto de los complementos de jengibre sobre la presión arterial en adultos.
Los investigadores analizaron 12 ensayos clínicos aleatorizados y evaluaron la calidad de la evidencia mediante herramientas como RoB 2 y GRADE.
¿Qué encontraron los investigadores?
Al comparar la suplementación con jengibre frente a los grupos de control, el análisis conjunto encontró reducciones medias de:
- Presión arterial sistólica: −5,03 mmHg (IC del 95 %: −8,49 a −1,57).
- Presión arterial diastólica: −2,03 mmHg (IC del 95 %: −3,90 a −0,15).
Las reducciones parecieron mayores en determinados ensayos realizados con personas que ya presentaban presión arterial elevada u obesidad y en estudios que utilizaron dosis de al menos 2.000 mg diarios.
Un matiz importante: el dato de 2.000 mg procede de comparaciones entre diferentes estudios. No permite concluir que esa cantidad sea una dosis eficaz o recomendable para una persona concreta.
Una señal interesante, pero con baja certeza
Aunque los resultados pueden resultar llamativos, los propios autores señalan importantes limitaciones. Los estudios incluidos utilizaron diferentes preparados de jengibre, poblaciones y duraciones de tratamiento, y muchos fueron relativamente breves.
Además, la evidencia fue considerada de baja certeza y el resultado correspondiente a la presión arterial diastólica mostró una solidez especialmente limitada.
Tampoco se estudiaron desenlaces clínicos como infarto de miocardio, ictus o mortalidad cardiovascular. Por tanto, una reducción media de algunos milímetros de mercurio en ensayos clínicos no significa que se haya demostrado que el jengibre prevenga enfermedades cardiovasculares.
Complemento de jengibre no es lo mismo que una infusión
Otro aspecto importante es diferenciar entre jengibre utilizado como alimento, una infusión y un complemento alimenticio dosificado. Los ensayos incluidos en el metaanálisis utilizaron intervenciones controladas y cantidades concretas de jengibre.
Por ello, sus resultados no pueden trasladarse automáticamente a cualquier infusión, alimento con jengibre o complemento comercial.
Qué significa realmente el estudio: el nuevo metaanálisis aporta una señal científica favorable y modesta sobre la presión arterial, pero no demuestra que el jengibre pueda prevenir, tratar o sustituir el tratamiento médico de la hipertensión.
Precauciones con los complementos de jengibre
El jengibre suele tolerarse bien, aunque puede producir molestias abdominales, acidez, diarrea e irritación de la boca o la garganta.
El National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH) recomienda que las personas que toman medicamentos consulten con un profesional sanitario antes de utilizar jengibre u otros productos herbales, debido a la posibilidad de interacciones.
Las personas que ya reciben tratamiento antihipertensivo no deben reducirlo, modificarlo ni sustituirlo por un complemento de jengibre. También conviene consultar previamente en situaciones como embarazo, polimedicación, cirugía próxima o tratamientos que puedan afectar a la coagulación.
Estudio y fuentes
Metaanálisis de 2026 sobre jengibre y presión arterial Consultar publicación mediante DOI NCCIH: información y seguridad del jengibre
Aviso importante: la información contenida en este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y divulgativo y no sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento de un profesional sanitario. Las personas con hipertensión o que estén tomando medicamentos no deben modificar su tratamiento ni utilizar complementos de jengibre con finalidad terapéutica sin consultar previamente con su médico o profesional sanitario.






