El aceite de oliva vuelve a situarse en el centro de la actualidad nutricional. Un amplio estudio realizado con más de 92.000 personas relacionó un mayor consumo de aceite de oliva con una menor mortalidad total y cardiovascular. Los datos ayudan a entender por qué esta grasa constituye uno de los pilares de la dieta mediterránea.
Las olivas o aceitunas son el fruto del olivo (olea europea) y se emplean para elaborar el aceite de oliva pero también pueden consumirse solas y forman parte de la famosa dieta mediterránea.