Un estudio publicado en 2009 observó que los hombres mayores de 60 años con una ingesta más elevada de folato presentaban menor riesgo de desarrollar pérdida auditiva. Sin embargo, la investigación posterior obliga a interpretar este resultado con prudencia: una asociación nutricional no demuestra que tomar ácido fólico prevenga la pérdida de audición.
Cansancio, labios agrietados, hormigueos, caída del cabello o cambios en la piel pueden aparecer en algunas deficiencias de vitaminas y minerales. Sin embargo, estos signos rara vez permiten identificar por sí solos qué nutriente falta: el diagnóstico necesita valorar alimentación, síntomas, antecedentes y, en muchos casos, una analítica.