Las nueces son uno de los frutos secos característicos de la dieta mediterránea. Su contenido en grasas insaturadas, fibra y ácido alfa-linolénico (ALA), un ácido graso omega-3 de origen vegetal, las convierte en un alimento especialmente interesante dentro de un patrón de alimentación cardiosaludable.
Una alimentación rica en pescado azul, nueces, semillas y otros alimentos con omega-3 podría relacionarse con un mejor envejecimiento cerebral. Sin embargo, todavía no puede afirmarse que estos nutrientes prevengan por sí solos la enfermedad de Alzheimer.