SM Natural Solutions publica en su web un articulo que indica que los alimentos funcionales y los complementos alimenticios que se consumen como parte de la dieta habitual y contienen componentes biológicamente activos pueden disminuir el riesgo de desarrollar diversas patologías.
Los antibióticos pueden alterar la microbiota intestinal y provocar diarrea durante su utilización o en las semanas posteriores. Una revisión Cochrane actualizada en 2025 concluye que determinados probióticos pueden reducir el riesgo de diarrea asociada a antibióticos, aunque la certeza de la evidencia es baja y los resultados no pueden atribuirse a cualquier producto.
La posible utilidad depende de la cepa, la combinación utilizada, la dosis, el momento de administración y el riesgo individual de cada persona.
El kéfir es una bebida fermentada que contiene una comunidad variable de bacterias y levaduras. Su consumo puede producir cambios modestos en la microbiota intestinal, pero todavía no se ha demostrado que «refuerce las defensas» de forma general ni que prevenga infecciones.
Las investigaciones más recientes invitan a diferenciar entre los efectos observados sobre determinados microorganismos intestinales y un beneficio clínico comprobado sobre el sistema inmunitario.
Los probióticos no necesitan quedarse a vivir permanentemente en nuestro intestino para interactuar con la microbiota. Mientras transitan por el aparato digestivo pueden producir metabolitos, competir con otros microorganismos e interactuar con la barrera intestinal y el sistema inmunitario.
El estreñimiento es un problema frecuente durante la infancia. Una alimentación equilibrada con suficiente fibra y líquidos, unos buenos hábitos para ir al baño y la actividad física forman parte de su prevención y manejo. Sin embargo, cuando el estreñimiento ya está establecido, aumentar simplemente la fibra no siempre es suficiente.