El jabón de Alepo combina aceite de oliva y aceite de laurel en una fórmula tradicional destinada a la limpieza de la piel. Su composición sencilla y su larga duración explican que continúe utilizándose siglos después de su creación.
El laurel (Laurus nobilis) es una de las plantas aromáticas más características de la cocina mediterránea. Tradicionalmente se ha utilizado también en infusiones digestivas, aunque muchas de las propiedades medicinales que se le atribuían deben interpretarse hoy con mayor prudencia.
El laurel (Laurus nobilis L) es un árbol de la familia de lauráceas de hojas lanceoladas de color verde que puede alcanzar hasta los 10 metros. Tiene un aroma fuerte y característico.
En los cabellos con exceso de grasa o caspa se producen las condiciones ideales para la proliferación de microorganismos como las bacterias y hongos responsables de la descomposición de las células queratinizadas y ácidos grasos con la consiguiente aparición de malos olores, aspecto mate del cabello, etc.
La naturaleza proporciona armas poderosas para combatir el crecimiento y proliferación de los microorganismos indeseables, entre ellas el Tomillo y Laurel.
El jabón de Alepo combina aceite de oliva y aceite de laurel en una fórmula tradicional destinada a la limpieza de la piel. Su composición sencilla y su larga duración explican que continúe utilizándose siglos después de su creación.