Publicado originalmente: 30/12/2009 | Revisado y actualizado: 21/08/2026
UNA PLANTA MEDITERRÁNEA
¿Qué es el laurel?
El laurel común o laurel noble (Laurus nobilis L.) es un árbol perenne de la familia de las Lauráceas, ampliamente utilizado como condimento por el aroma de sus hojas.
A la misma familia botánica pertenecen otras plantas conocidas como el canelo y el aguacatero.
Las hojas de laurel contienen aceite esencial y diferentes compuestos aromáticos, entre ellos 1,8-cineol, eugenol y otros terpenos, además de polifenoles y otros componentes vegetales.
El principal valor del laurel sigue siendo culinario. Su utilización como condimento permite aportar aroma a guisos, legumbres, carnes, pescados y caldos sin necesidad de añadir grandes cantidades de sal o grasas.
Tradicionalmente, las hojas de laurel se han utilizado en preparaciones destinadas a aliviar digestiones pesadas, sensación de plenitud y gases.
Esta utilización forma parte fundamentalmente de la tradición fitoterápica y culinaria. Algunos de sus componentes aromáticos presentan actividad biológica en estudios experimentales, pero actualmente no existe una evidencia clínica suficiente para considerar el laurel un tratamiento demostrado de la dispepsia.
Por ello, expresiones antiguas como:
- “excelente digestivo”,
- “protector del hígado”,
- “estimula la producción de bilis”,
- “reduce la hinchazón abdominal”,
deben entenderse como usos tradicionales y no como efectos terapéuticos demostrados en ensayos clínicos.
Importante: si las digestiones pesadas, el dolor abdominal o la hinchazón son frecuentes, no conviene asumir que existe simplemente una “mala digestión”. Reflujo, intolerancias, problemas biliares y otros trastornos digestivos pueden producir síntomas similares.
Tradicionalmente se ha utilizado antes de las comidas como planta aromática o aperitiva.
Sin embargo, no existe evidencia clínica suficiente para recomendar infusiones de laurel como tratamiento de la pérdida de apetito, convalecencia o pérdida de peso.
La inapetencia persistente, especialmente si se acompaña de adelgazamiento involuntario, requiere valoración de su causa.
El artículo original atribuía al laurel una acción colagoga y protectora hepática.
Existen investigaciones experimentales en células y animales sobre diferentes extractos de Laurus nobilis, pero estos resultados no permiten afirmar que una infusión de laurel proteja el hígado o mejore enfermedades de la vesícula en humanos.
Por este motivo, no recomendaría la planta específicamente para:
- Cálculos biliares.
- Enfermedad hepática.
- Dolor biliar.
- Alteraciones de la secreción de bilis.
El aceite esencial y extractos de laurel han mostrado actividad antimicrobiana en estudios de laboratorio.
Por ejemplo, investigaciones sobre aceites esenciales utilizados en formulaciones de enjuague bucal han encontrado actividad frente a microorganismos de la cavidad oral en condiciones experimentales. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
Esto no equivale a demostrar que una infusión de laurel trate una infección bucal. Los estudios antimicrobianos in vitro sirven para identificar compuestos interesantes, pero no sustituyen ensayos clínicos.
El texto de 2009 afirmaba que el laurel era adecuado para bronquitis y faringitis por sus supuestas propiedades expectorantes y bactericidas.
Actualmente no existe evidencia clínica sólida para mantener esa afirmación.
El hecho de que determinados componentes aromáticos tengan actividad antimicrobiana o que el 1,8-cineol se estudie en otros contextos no demuestra que beber una infusión de laurel:
- trate una bronquitis,
- elimine una infección faríngea,
- actúe como antibiótico,
- o mejore de forma demostrada la expulsión de mucosidad.
El laurel se consume tradicionalmente como condimento y también puede utilizarse ocasionalmente en infusión.
No mantendría la receta antigua de 20 gramos de hojas por litro varias veces al día, porque es una cantidad elevada y no existe una necesidad clínica que justifique recomendarla.
Si se utiliza como bebida aromática, es más prudente emplear una preparación moderada y ocasional, evitando las decocciones muy concentradas.
En cocina no es necesario aumentar la cantidad para obtener más beneficios. Una o dos hojas suelen ser suficientes para aromatizar un guiso y se retiran antes de servir.
El uso culinario habitual de las hojas de laurel se considera generalmente seguro.
Sin embargo, debemos diferenciar claramente entre hojas utilizadas como condimento, infusiones concentradas y aceite esencial.
- No ingerir las hojas enteras: son rígidas y pueden resultar difíciles de tragar o causar lesiones mecánicas.
- Evitar infusiones o decocciones excesivamente concentradas.
- Las preparaciones concentradas pueden producir molestias digestivas en algunas personas.
- Se han descrito casos de dermatitis de contacto relacionados con preparados de laurel.
- El aceite esencial no debe ingerirse sin supervisión profesional.
- Durante embarazo, lactancia o tratamiento farmacológico, conviene evitar preparados concentrados sin asesoramiento.
Entre 2016 y 2026 la investigación sobre Laurus nobilis se ha centrado principalmente en su composición química, actividad antioxidante, antimicrobiana y posibles mecanismos metabólicos.
La principal conclusión para un artículo de divulgación es que existe bastante investigación experimental, pero muy poca evidencia clínica sólida en humanos.
1. La actividad antimicrobiana sigue siendo una línea activa de investigación
Se han publicado estudios sobre aceites esenciales de laurel y su actividad frente a diferentes bacterias y microorganismos.
Algunos trabajos han investigado incluso formulaciones de enjuagues bucales con aceites esenciales, encontrando actividad antimicrobiana en laboratorio. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
Sin embargo, estos estudios no permiten recomendar el laurel como tratamiento de una infección oral.
2. El interés digestivo sigue siendo principalmente tradicional
La investigación reciente no ha producido grandes ensayos clínicos que confirmen que las hojas de laurel:
- reduzcan la dispepsia,
- eliminen gases,
- estimulen de forma clínicamente relevante la secreción de bilis,
- o protejan el hígado.
Por tanto, el uso digestivo debe seguir presentándose como tradicional.
3. No existe una monografía específica de la EMA para el laurel
La Agencia Europea de Medicamentos dispone de una monografía para combinaciones de plantas empleadas tradicionalmente en molestias gastrointestinales. En esa lista aparecen plantas como hinojo, alcaravea, genciana, ajenjo, regaliz o canela, entre otras, pero no aparece Laurus nobilis. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
Esto no significa que el laurel sea inútil. Significa que no debemos atribuirle un nivel de reconocimiento terapéutico europeo que actualmente no tiene.
4. La investigación experimental no debe confundirse con eficacia clínica
Durante estos años se han publicado numerosos trabajos sobre compuestos del laurel con posibles actividades:
- Antioxidantes.
- Antimicrobianas.
- Antiinflamatorias.
- Metabólicas.
Pero la mayoría proceden de estudios in vitro, animales o análisis químicos.
Por ello, no deberían convertirse automáticamente en afirmaciones como “protege el hígado”, “combate infecciones” o “trata enfermedades respiratorias”.
Balance 2009-2026
| Afirmación | Valoración actual |
|---|---|
| Uso digestivo | Uso tradicional; evidencia clínica limitada. |
| Carminativo | Uso tradicional, sin ensayos clínicos suficientes para cuantificar el efecto. |
| Protector hepático | No demostrado clínicamente. |
| Bronquitis y faringitis | No existe evidencia clínica suficiente para recomendarlo como tratamiento. |
| Actividad antibacteriana | Demostrada en diferentes estudios de laboratorio; falta confirmar relevancia clínica. |
| Uso culinario | Uso consolidado y principal aplicación práctica. |
CURIOSIDAD
De la cocina al símbolo de victoria
El laurel ha tenido un importante papel simbólico desde la Antigüedad. Las coronas de laurel se asociaban con la victoria, el reconocimiento y el prestigio, origen de expresiones actuales como “laureado”.
¿El laurel ayuda a hacer mejor la digestión?
Se utiliza tradicionalmente con esa finalidad, pero no existen suficientes ensayos clínicos para afirmar un efecto terapéutico concreto.
¿Reduce los gases?
Su uso carminativo forma parte de la tradición fitoterápica. La evidencia clínica específica es limitada.
¿Protege el hígado?
No se ha demostrado clínicamente que las infusiones de laurel protejan el hígado o traten enfermedades hepáticas.
¿Sirve para la bronquitis?
No debe considerarse un tratamiento de bronquitis, faringitis u otras infecciones respiratorias.
¿Tiene actividad antibacteriana?
Extractos y aceites esenciales de laurel han mostrado actividad antimicrobiana en laboratorio, pero esto no significa que una infusión pueda sustituir un tratamiento antimicrobiano. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
¿Se puede comer la hoja?
Lo habitual es utilizarla durante la cocción y retirarla antes de servir, ya que la hoja es dura y puede resultar difícil de tragar.
Fuente original: Eroski Consumer / Maite Zudaire (2009). El contenido se ha revisado para diferenciar los usos tradicionales del laurel de las propiedades que cuentan actualmente con evidencia clínica.
Laurel y actividad antimicrobiana EMA: plantas digestivas






