Agricultura ecológica, biológica u orgánica
Los términos ecológico, biológico y orgánico hacen referencia al sistema de producción ecológica regulado legalmente. No son simplemente expresiones comerciales: para utilizar estas denominaciones en los productos incluidos en la normativa deben cumplirse los requisitos establecidos para la producción ecológica.
La producción ecológica aplica métodos agrícolas y ganaderos destinados a favorecer el funcionamiento de los sistemas naturales y reducir determinados impactos de la actividad agraria.
Entre sus características fundamentales se encuentran la limitación estricta del empleo de productos químicos de síntesis, la prohibición del uso de organismos modificados genéticamente (OMG) y la aplicación de prácticas destinadas a conservar la fertilidad del suelo y la biodiversidad.
Suelo
Busca conservar y mejorar la fertilidad y actividad biológica del suelo mediante técnicas agrícolas compatibles con la producción ecológica.
Biodiversidad
Fomenta sistemas agrícolas diversificados y prácticas compatibles con la conservación de los ecosistemas.
Recursos
Prioriza una utilización responsable de los recursos naturales y el mantenimiento de los ciclos biológicos.
Una diferencia fundamental respecto a otros sistemas de producción es que la agricultura ecológica establece normas específicas sobre las sustancias y técnicas que pueden utilizarse.
- No permite el uso de organismos modificados genéticamente (OMG) ni de productos producidos a partir de ellos en los términos establecidos por la normativa.
- Limita estrictamente los fertilizantes y productos fitosanitarios que pueden emplearse.
- Favorece técnicas como la rotación de cultivos y otras prácticas destinadas al mantenimiento de la fertilidad del suelo.
- Establece requisitos específicos para la producción ganadera ecológica y el bienestar animal.
- Regula también la transformación, preparación, almacenamiento, distribución, importación y comercialización de los productos ecológicos.
Ecológico no significa «sin ningún tratamiento»
La agricultura ecológica puede utilizar determinados productos fitosanitarios y fertilizantes autorizados por su normativa. Por tanto, es más preciso hablar de restricciones y sustancias autorizadas específicamente para producción ecológica que afirmar que no se utiliza ningún producto para proteger los cultivos.
La normativa que aparecía en la versión original de este artículo ha quedado obsoleta. Actualmente, la producción ecológica en la Unión Europea está regulada fundamentalmente por el Reglamento (UE) 2018/848 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, sobre producción ecológica y etiquetado de los productos ecológicos.
Este Reglamento establece principios y normas relativas a la producción, certificación, etiquetado y control de los productos ecológicos.
Importante: la denominación ecológica está sometida a control y certificación. Los operadores incluidos en el sistema deben cumplir las condiciones previstas por la normativa europea.
La forma más sencilla de identificar un alimento ecológico envasado producido y comercializado conforme a la normativa europea es revisar cuidadosamente su etiquetado.
Busca la «Eurohoja»
El logotipo de producción ecológica de la Unión Europea, conocido popularmente como Eurohoja, identifica los productos que cumplen la normativa europea correspondiente.
En los alimentos ecológicos preenvasados de la UE sujetos a las condiciones establecidas por el Reglamento debe figurar el logotipo ecológico europeo.
Junto al etiquetado correspondiente debe aparecer también el código de la autoridad u organismo de control y, cuando se utiliza el logotipo, información sobre el lugar de producción de las materias primas agrarias.
¿De dónde proceden los ingredientes?
La etiqueta puede incluir indicaciones como:
- «Agricultura UE»: materias primas agrarias obtenidas en la Unión Europea.
- «Agricultura no UE»: materias primas obtenidas en terceros países.
- «Agricultura UE/no UE»: combinación de materias primas de ambos orígenes.
La producción ecológica está sometida a un sistema oficial de control y certificación. Las autoridades competentes pueden ejercer determinadas funciones directamente o delegarlas en autoridades u organismos de control conforme a la legislación aplicable.
Estos controles permiten comprobar que los operadores y productos certificados cumplen los requisitos necesarios para comercializarse utilizando las referencias protegidas a la producción ecológica.
La elección de alimentos ecológicos puede responder a diferentes motivos. Conviene, sin embargo, diferenciar las características propias del sistema de producción de afirmaciones nutricionales o sanitarias que no pueden atribuirse automáticamente a todos los alimentos ecológicos.
Medio ambiente
El modelo ecológico busca favorecer la biodiversidad, conservar los recursos naturales y mantener la fertilidad del suelo.
Producción
Establece restricciones específicas para fertilizantes, fitosanitarios, OMG y otras prácticas agrícolas.
Certificación
Los productos comercializados como ecológicos están sujetos a normas específicas de producción, etiquetado y control.
Una precisión importante
Que un alimento sea ecológico no significa automáticamente que sea más nutritivo, que tenga más vitaminas o que sea más saludable que cualquier alternativa convencional. La certificación ecológica describe fundamentalmente cómo se ha producido y controlado el alimento.
España cuenta con una importante producción ecológica y con sistemas de control desarrollados en las diferentes comunidades autónomas.
En la Región de Murcia, el Consejo de Agricultura Ecológica de la Región de Murcia (CAERM) es la autoridad pública encargada, dentro de sus competencias, de aplicar el sistema de certificación establecido por la normativa europea.
Este artículo ha sido revisado tomando como referencia la información actual del Consejo de Agricultura Ecológica de la Región de Murcia (CAERM) y la normativa oficial de la Unión Europea.
Consejo de Agricultura Ecológica de Murcia Reglamento europeo
En resumen
Un alimento ecológico no se define simplemente porque sea «natural». Se trata de un producto obtenido siguiendo un sistema de producción regulado, controlado y certificado. Para reconocerlo, debemos fijarnos en su etiquetado, el logotipo ecológico europeo cuando corresponda, el código del organismo de control y la información sobre el origen de las materias primas.

