Publicado originalmente: consultar fecha original · Revisado y actualizado: 14/08/2026
¿Qué es la homeopatía?
La homeopatía es una práctica terapéutica desarrollada por Samuel Hahnemann a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, en una época en la que muchos tratamientos médicos disponibles eran agresivos y poco eficaces.
Su propuesta intentaba ofrecer un enfoque diferente al de la medicina de su tiempo. Con el paso de los años, la homeopatía se extendió por Europa y otros países y desarrolló un sistema propio de preparación y selección de remedios.
Hahnemann formuló sus ideas en un contexto histórico muy diferente al actual, cuando todavía no existían los conocimientos modernos sobre microbiología, farmacología, fisiología o ensayos clínicos.
El término homeopatía procede de las palabras griegas homoios («semejante») y pathos («enfermedad» o «sufrimiento»).
Su doctrina se desarrolló fundamentalmente a partir de dos ideas: la llamada ley de los semejantes y el empleo de sustancias sometidas a diluciones sucesivas.
Uno de los principios fundamentales de la homeopatía sostiene que una sustancia que provoca determinados síntomas en una persona sana podría utilizarse, después de ser preparada según el método homeopático, para tratar síntomas similares en una persona enferma.
Este principio es conocido tradicionalmente como similia similibus curentur, es decir, «lo semejante se cura con lo semejante».
Un principio histórico, no demostrado científicamente
La «ley de los semejantes» forma parte de la teoría homeopática, pero no constituye un principio aceptado por la farmacología o la medicina científica actual.
Los preparados homeopáticos se elaboran mediante una serie de diluciones sucesivas de una sustancia inicial.
Entre las escalas más conocidas se encuentra la CH o centesimal hahnemanniana. Cada paso CH supone, de forma simplificada, diluir una parte de la preparación anterior en 99 partes de diluyente y repetir posteriormente el proceso.
¿Qué ocurre en diluciones muy altas?
A medida que se realizan más diluciones, la cantidad de sustancia original disminuye enormemente.
En muchas preparaciones homeopáticas altamente diluidas puede llegar a ser extremadamente improbable encontrar moléculas de la sustancia original. El informe publicado por la AEMPS en 2026 utiliza como ejemplo una dilución 6 CH para mostrar la magnitud de este proceso.
Entre cada dilución, el método homeopático tradicional incorpora una agitación vigorosa denominada sucusión o dinamización.
Según la teoría homeopática, este proceso permitiría conservar o incluso aumentar la actividad del preparado a pesar de las sucesivas diluciones.
Sin embargo, no existe un mecanismo físico, químico o farmacológico demostrado que explique que una disolución sin cantidades detectables del principio original produzca un efecto terapéutico específico.
La homeopatía tradicional también se caracteriza por seleccionar los preparados en función de un conjunto amplio de características de la persona.
En una consulta homeopática pueden valorarse síntomas físicos, sensaciones subjetivas, estado emocional, hábitos o circunstancias personales.
Por este motivo, dos personas con un mismo diagnóstico pueden recibir productos homeopáticos distintos dentro de este sistema.
Esta es la principal diferencia entre la interpretación histórica de la homeopatía y lo que sabemos actualmente.
En 2026, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) realizó una evaluación de 64 revisiones sistemáticas publicadas desde 2009. Su conclusión fue que no existe evidencia científica que avale la eficacia de la homeopatía como tratamiento para ninguna de las patologías analizadas.
El informe señala además que los estudios aparentemente favorables suelen presentar problemas metodológicos y que, cuando aumenta el rigor de los ensayos clínicos, el efecto observado tiende a desaparecer.
No sustituye tratamientos eficaces
El principal riesgo asociado a la homeopatía aparece cuando se utiliza como sustituto de tratamientos médicos cuya eficacia sí está demostrada o cuando retrasa el diagnóstico y tratamiento de una enfermedad.
La mejoría percibida después de utilizar un producto homeopático puede deberse a diferentes factores que también aparecen en otros contextos sanitarios.
- Efecto placebo y expectativas sobre el tratamiento.
- Evolución natural de enfermedades o síntomas que mejoran espontáneamente.
- Fluctuaciones normales de los síntomas.
- Atención personalizada y tiempo dedicado durante la consulta.
- Uso simultáneo de otros tratamientos eficaces.
Estos factores pueden generar una experiencia subjetiva real de mejoría, pero no demuestran que el producto homeopático tenga un efecto farmacológico específico.
Las preparaciones extremadamente diluidas contienen cantidades muy pequeñas o inexistentes de la sustancia inicial y, por ello, suelen presentar un bajo riesgo de toxicidad directa.
Sin embargo, no todos los productos etiquetados como homeopáticos presentan necesariamente diluciones extremas. Algunos pueden contener cantidades medibles de sustancias activas y producir efectos adversos o interacciones. El NCCIH estadounidense advierte específicamente sobre esta posibilidad. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
La seguridad también depende de lo que dejamos de hacer
Incluso un producto sin toxicidad directa puede representar un riesgo si provoca que una persona retrase una consulta médica, abandone un medicamento necesario o sustituya un tratamiento eficaz.
En España existen productos clasificados legalmente como medicamentos homeopáticos y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios mantiene listados oficiales de productos autorizados, anulados y retirados.
Esto puede generar cierta confusión. La consideración regulatoria como medicamento homeopático no implica que exista evidencia clínica de eficacia para tratar una enfermedad concreta.
Autorización y eficacia son cuestiones diferentes: que un producto cumpla los requisitos legales correspondientes para su comercialización no demuestra por sí mismo que produzca un beneficio terapéutico superior al placebo.
La versión antigua de este artículo contenía varias afirmaciones que hoy no deben presentarse como hechos.
| Afirmación antigua | Qué sabemos actualmente |
|---|---|
| «La homeopatía cura» | No se ha demostrado eficacia superior al placebo para ninguna enfermedad. |
| «Estimula las defensas del organismo» | No existe evidencia de un mecanismo inmunológico específico producido por las diluciones homeopáticas. |
| «Trata al organismo completo» | Es una idea propia de la doctrina homeopática, no un efecto terapéutico demostrado. |
| «Puede utilizarse para cualquier enfermedad» | No existe evidencia que justifique esta afirmación. |
En resumen
La homeopatía es un sistema terapéutico histórico basado en la ley de los semejantes y en preparaciones sometidas a grandes diluciones. Aunque continúa utilizándose en algunos países y existen productos homeopáticos comercializados legalmente, la evidencia científica actual no demuestra que sea eficaz para tratar enfermedades por encima del efecto placebo.
Para esta actualización se han utilizado principalmente fuentes sanitarias oficiales y revisiones de evidencia científica.
Evaluación AEMPS 2026 AEMPS: homeopáticos NCCIH: Homeopathy
Foto de martaa.lauzirika en Flickr
