El eleuterococo o «ginseng siberiano» (Eleutherococcus senticosus) se utiliza tradicionalmente para aliviar el cansancio y la debilidad. Su fama como adaptógeno es amplia, pero la evidencia clínica disponible exige una interpretación prudente.
La Chia (Salvia hispanica) es una planta de la familia de las labiatae (Lamiaceae) que junto con el lino es una de las especies vegetales con la mayor concentración de ácido graso alfa-linolénico omega 3 conocidas. Fue originalmente cultivada por los aztecas en México. Cuando comían estas semillas eran no solo físicamente sino también mentalmente superiores a sus enemigos.
El ginseng coreano (Panax ginseng C. A. Meyer) es una de las raíces más valoradas de la fitoterapia tradicional. Sus ginsenósidos y su prolongado cultivo explican el interés que continúa despertando en periodos de cansancio, debilidad o elevada exigencia física y mental.
El guaraná (Paullinia cupana) es una planta amazónica cuyas semillas, naturalmente ricas en cafeína, se utilizan tradicionalmente para combatir el cansancio y favorecer el rendimiento físico y mental.
La alfalfa (Medicago sativa) es una leguminosa originaria de Asia y el norte de África, muy valorada por su riqueza en vitaminas, minerales, aminoácidos, clorofila, fibra y oligoelementos.