La fibra soluble forma parte de una alimentación equilibrada y desempeña un papel importante dentro del bienestar digestivo. Entre las fuentes de fibra soluble más conocidas se encuentra el agar-agar, un ingrediente obtenido de algas rojas que destaca por su elevado contenido en fibra y por sus múltiples aplicaciones culinarias.
En los últimos años el interés por la microbiota intestinal y la alimentación rica en fibra ha aumentado considerablemente, convirtiendo al agar-agar en un ingrediente cada vez más utilizado en recetas saludables y programas de alimentación equilibrada.
En el ámbito de los complementos alimenticios es habitual encontrar ingredientes con finalidades nutricionales diferentes. La inulina destaca por ser una fibra soluble prebiótica, aunque comparte espacio con otras fibras, plantas y minerales utilizados dentro de rutinas de bienestar general.