En el ámbito de los complementos alimenticios es habitual encontrar ingredientes con finalidades nutricionales diferentes. La inulina destaca por ser una fibra soluble prebiótica, aunque comparte espacio con otras fibras, plantas y minerales utilizados dentro de rutinas de bienestar general.
Saccharomyces boulardii es una levadura utilizada como probiótico que ha despertado un gran interés por su capacidad para convivir temporalmente con la microbiota intestinal y favorecer su equilibrio.
El clavo (Syzygium aromaticum) es una especia originaria de Indonesia que se obtiene del árbol del clavo o clavero. Además de usarse en la cocina y como infusión, se emplea por tener propiedades medicinales y cosméticas.
El aceite esencial de anís estrellado no es una infusión concentrada ni debe utilizarse como si lo fuera. Es la fracción aromática obtenida habitualmente por destilación del fruto de Illicium verum y contiene una elevada proporción de trans-anetol.
El té rojo africano (Aspalathus Linearis) está considerado hoy en día a nivel mundial por los mejores especialistas, como la mejor planta para eliminar grasas y le son reconocidas otras propiedades tanto para desintoxicar y depurar la sangre.
El rooibos es conocido por su poder antihistamínico natural. Esta planta ayuda a curar gran cantidad de alergias e infecciones.