Los aceites esenciales son mezclas concentradas de sustancias aromáticas obtenidas de diferentes partes de las plantas. Su utilización abarca desde la perfumería y la cosmética hasta la aromaterapia, pero su elevada concentración hace necesario conocer también sus precauciones y formas adecuadas de utilización.
El jazmín (Jasminum grandiflorum) es una planta trepadora con propiedades relajantes. Su fragancia y aceite esencial produce un efecto sedante que mejora la calidad del sueño.
El aceite de sándalo (Santalum album) se emplea por sus efectos antisépticos y antiinflamatorios. Contiene santalol, un compuesto que tiene efectos sedantes y depresores del sistema nervioso central. También es ampliamente usado en aromaterapia y cosmética.
La nuez moscada (myristica fragans) se emplea como condimento, en aromaterapia, estimulante del apetito y en caso de indigestión. También se sabe que mejora la función cognitiva y calma el dolor.