El aceite de orégano se obtiene de la planta aromática origanum vulgare, utilizada de forma tradicional para reforzar las funciones digestivas, respiratoria y articular.
El ajo es el antibiótico natural por excelencia, pero también existen otras plantas con propiedades antibióticas como son la cebolla, el jengibre, el cardamomo, el tomillo, el orégano, la echinacea o el hongo cordyceps.