(Fuente: Fundación Española del Corazón) El ajo (Allium sativum) es uno de los ingredientes más representativos de la dieta mediterránea. Además de aportar un aroma y sabor inconfundibles a numerosos platos, lleva siglos formando parte de la medicina tradicional por su riqueza en compuestos azufrados como la alicina, responsable de muchas de sus propiedades biológicas.
Pylbac es un aceite esencial 100 % puro de Origanum Vulgare. A través de diversos estudios se ha comprobado su potente efecto estimulante de las defensas.
Las semillas de calabaza destacan por su contenido en proteínas, grasas insaturadas, magnesio y zinc, además de por su uso tradicional en el bienestar urinario masculino.
En nuestro contacto diario con el mundo exterior, estamos expuestos al contagio de múltiples enfermedades, una de ellas es la infestación por parásitos.