Las nuevas formulaciones de berberina fitosomada buscan mejorar uno de los principales inconvenientes de este compuesto vegetal: su limitada absorción por vía oral. Para ello, la berberina se combina con una matriz de fosfolípidos que facilita su incorporación al organismo.
Los primeros estudios farmacocinéticos han observado una exposición sanguínea superior frente a la berberina convencional. Sin embargo, una mayor biodisponibilidad no permite afirmar automáticamente que el complemento sea más eficaz para controlar el peso, la glucosa o el colesterol.