La gelatina alimentaria procede principalmente del colágeno presente en tejidos animales, mientras que alternativas como el agar-agar tienen un origen completamente diferente. Te explicamos cómo se obtiene y cuáles son sus principales diferencias.
La disminución de estrógenos durante la menopausia puede favorecer la sequedad, la pérdida de elasticidad y una mayor sensibilidad de la piel. Una rutina sencilla de hidratación y protección solar ayuda a cuidarla, mientras que las manchas o lesiones nuevas deben ser valoradas por dermatología.
El colágeno es una proteína estructural esencial para la piel, los huesos, los cartílagos, los tendones y otros tejidos conectivos del organismo.
Es un complemento alimenticio compuesto de un 60% de colágeno hidrolizado tipo II, un 20% de condroitín sulfato y un 10% de ácido hialurónico con un efecto sinérgico y una biodisponibilidad alta.
Esta indicado para Hidratar y mejorar la elasticidad de la piel, evitando la flacidez y reduciendo la aparición de arrugas.
El ácido hialurónico componente del tejido conectivo, disminuye con la edad y no se encuentra en nuestra dieta. Estudios clínicos demuestran que es un activador de colágeno que retiene agua y aumenta el relleno cutáneo proporcionando hidratación y luminosidad en la piel.
El colágeno es la proteína estructuralmente más compleja y la más abundante en los animales superiores, pudiendo suponer un tercio de todas las proteínas del cuerpo humano.