El consumo de complementos probióticos ha crecido con fuerza en Estados Unidos, especialmente entre los menores de 20 años. Sin embargo, durante el mismo periodo apenas mejoró la alimentación relacionada con el cuidado de la microbiota y el consumo de fibra continuó siendo insuficiente.
Un nuevo análisis alerta de que muchos estudios sobre melena de león y reishi indican la dosis administrada, pero no describen suficientemente el ingrediente utilizado. El problema es importante: 500 mg de polvo, micelio o extracto no representan necesariamente la misma composición ni permiten esperar los mismos resultados.
El ñame (Dioscorea villosa) reúne numerosas especies con usos alimentarios y tradicionales distintos. Su compuesto más conocido, la diosgenina, tiene interés farmacológico, pero no se convierte en progesterona dentro del organismo.
El aceite de oliva vuelve a situarse en el centro de la actualidad nutricional. Un amplio estudio realizado con más de 92.000 personas relacionó un mayor consumo de aceite de oliva con una menor mortalidad total y cardiovascular. Los datos ayudan a entender por qué esta grasa constituye uno de los pilares de la dieta mediterránea.
Un nuevo análisis de farmacovigilancia sobre preparados tradicionales que contienen efedra (Ephedrae Herba) vuelve a poner el foco en su seguridad. Entre las principales señales detectadas aparecen el insomnio, las alteraciones del sueño y las palpitaciones.