El té rojo africano (Aspalathus Linearis) está considerado hoy en día a nivel mundial por los mejores especialistas, como la mejor planta para eliminar grasas y le son reconocidas otras propiedades tanto para desintoxicar y depurar la sangre.
El rooibos es conocido por su poder antihistamínico natural. Esta planta ayuda a curar gran cantidad de alergias e infecciones.
El té verde (Camellia sinensis) destaca por su contenido en catequinas y otros polifenoles. Su consumo habitual se ha relacionado con diferentes beneficios dentro de una alimentación equilibrada.
El té rojo se bebe tradicionalmente para reducir grasas y el nivel de colesterol. Se sabe también que contribuye a reforzar el hígado y el bazo. Funciona como un buen antibiótico natural, disminuye la presión arterial y aumenta la circulación sanguínea.
El té sencha es una variedad de té verde que para su elaboración sus hojas más altas y capullos se secan al sol y luego cuecen al vapor. Entre sus propiedades están las de mejorar el sistema circulatorio.
La camelia (camelia sinensis) es la planta de la que se obtiene el té. Es originaria del norte de la Indica y del sur de China. Su cultivo precisa de un clima cálido y húmedo y un suelo ácido y su recolección se hace a partir del tercer año y a lo largo de diez años.