La alcaravea (Carum carvi) es una planta aromática utilizada desde hace siglos tanto en gastronomía como en fitoterapia. Sus semillas destacan por su característico aroma anisado y por su empleo tradicional en el bienestar digestivo.
La zaragatona es una planta cuyas semillas contienen mucílagos capaces de absorber agua y aumentar de volumen. Gracias a esta propiedad actúan como un laxante formador de masa: ayudan a hidratar y ablandar las heces y favorecen su avance por el intestino.
La endrina (Prunus spinosa), es un arbusto perteneciente a la familia de las rosáceas y es nativo de Europa y Asia occidental. Su uso en fitoterapia destaca por sus propiedades digestivas, antidiarreicas y cicatrizantes.
La malva (malva sylvestris) es una planta originaria de Europa y Asia que puede encontrarse fácilmente en los márgenes de los caminos.
Tiene propiedades emolientes (suavizante) y calmantes usada para tratar problemas de las vías respiratorias (tos, bronquitis, anginas, catarros, ronquera y laringitis) por su alto contenido en mucílagos.
La ciruela (prunus domestica) es originaria del Cáucaso y desde ahí se introdujo en Italia y posteriormente en el resto de Europa. Es una fruta muy recomendable para las personas que padecen estreñimiento.