Glucosamina, condroitina, MSM, jengibre, escaramujo y otros compuestos se utilizan habitualmente en complementos dirigidos al bienestar articular. Sin embargo, no todos cuentan con el mismo nivel de evidencia y sus posibles beneficios deben diferenciarse de las promesas de “regenerar” o “reconstruir” el cartílago.
El jengibre (Zingiber officinale) se utiliza tradicionalmente como una especia de carácter cálido. Una infusión caliente de jengibre puede resultar reconfortante en los días fríos y algunas investigaciones han estudiado incluso su posible influencia sobre la sensación térmica y la temperatura de las extremidades.
Un nuevo metaanálisis publicado en agosto de 2026 encuentra una reducción modesta de la presión arterial asociada a la suplementación con jengibre. Los resultados son interesantes, pero la baja certeza de la evidencia impide considerarlo un tratamiento para la hipertensión.
Las náuseas y los vómitos son frecuentes al comienzo del embarazo y pueden aparecer a cualquier hora del día. Algunas medidas no farmacológicas, especialmente el jengibre y la acupresión, pueden aliviar síntomas leves o moderados, pero no sustituyen la valoración sanitaria cuando los vómitos son intensos o impiden comer y beber.
El jengibre (Zingiber officinale) es una de las especias más características de la cocina asiática. Su sabor intenso, ligeramente picante y fresco permite utilizarlo tanto en platos salados como en postres, infusiones y bebidas.