El bulgur es el resultado de someter el trigo a una serie de operaciones físicas que lo convierten en un cereal sumamente digestivo y rápido de cocinar.
El grano de trigo integral es cocido al vapor, secado y triturado levemente, de este proceso surge el bulgur que posee las mismas propiedades alimenticias que el trigo. Estas son una gran riqueza de almidones e hidratos de carbono, que aportan energía al organismo, un buen número de minerales (calcio, magnesio, hierro, potasio y silicio) y vitaminas (B1, B2, B6, E y K).
El mijo fonio o acha (Digitaria exillis) es el cereal más pequeño que existe de todas las especies del mijo y originario África occidental. Tiene un sabor muy agradable, no tiene gluten y tiene importantes propiedades alimenticias.
El maíz es mucho más que un cereal: sus estigmas se utilizan tradicionalmente en fitoterapia y sus proteínas y derivados forman parte de complementos y productos capilares.
El salvado de avena (avena sativa) ha sido una parte importante para la nutrición, es un alimento de extraordinarias cualidades nutricionales, además de ser una buena fuente de fibra soluble e insoluble, proporciona un aumento en la sensación de saciedad y favorece la reducción del colesterol.
Las semillas de chía (Salvia hispanica L.) destacan por su contenido en fibra, grasas insaturadas, proteínas y minerales. Son un alimento nutritivo y energético que, incorporado en cantidades moderadas, puede aumentar la sensación de saciedad.