Desde tiempos inmemoriales el hombre ha atribuido al caracol propiedades especiales, principalmente aquellas relacionadas con el cuidado de la piel.
Las nueces de macadamia son originarias de Australia y tienen un sabor muy agradable. Comparando con otros tipos de nueces, aportan a la dieta los niveles de grasas monoinsaturadas más altos y más bajos en ácidos grasos omega 6.
El aceite de hipérico es ideal para el cuidado de las pieles sensibles e irritadas. Su aplicación calma, tonifica, suaviza la piel y la protege de las agresiones externas.
El burití (Mauritia flexuosa), moriche, morete o aguaje es una palmera que prolifera en la Amazonia donde se le conoce como el néctar de los dioses o árbol de la vida. Su aceite es beneficioso para el cuidado de la piel.
El colágeno de acacia es un ingrediente vegetal presente en numerosos cosméticos. Destaca por sus propiedades acondicionadoras y filmógenas, que ayudan a mejorar el aspecto y la textura de la piel y el cabello.