Los herbolarios actuales ofrecen mucho más que plantas medicinales y complementos alimenticios. En sus secciones de alimentación ecológica podemos encontrar cereales y pseudocereales, legumbres, semillas, cremas de frutos secos y semillas, especias, aceites y numerosos ingredientes con los que preparar platos diferentes.
Esta receta reúne algunos de ellos en un bowl templado de inspiración mediterránea y oriental: quinoa como base, garbanzos, verduras, una salsa cremosa de tahini y limón y un toque de cúrcuma.
- 150 g de quinoa ecológica.
- 200 g de garbanzos ecológicos cocidos.
- 1 zanahoria.
- ½ calabacín.
- Un puñado de espinacas frescas.
- 2 cucharadas de tahini.
- ½ limón.
- ½ cucharadita de cúrcuma en polvo.
- 1 cucharada de semillas de sésamo o calabaza.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Pimienta negra.
- Sal al gusto.
- 1. Preparar la quinoa.
Lavar muy bien la quinoa bajo el grifo utilizando un colador fino. Cocerla siguiendo las indicaciones del envase hasta que esté tierna. Escurrir si fuera necesario y reservar. - 2. Preparar las verduras.
Cortar la zanahoria y el calabacín en tiras o pequeños dados. Saltearlos durante unos minutos con una pequeña cantidad de aceite de oliva, procurando que conserven cierta textura. - 3. Saltear los garbanzos.
Escurrir y secar los garbanzos. Incorporarlos a la sartén, añadir la cúrcuma y un poco de pimienta negra y saltear durante unos minutos. - 4. Incorporar las espinacas.
Añadir las espinacas al final de la cocción y remover únicamente hasta que pierdan ligeramente su volumen. - 5. Preparar la salsa de tahini.
Mezclar el tahini con el zumo de medio limón y añadir poco a poco una o dos cucharadas de agua hasta conseguir una salsa cremosa y fluida. - 6. Montar el bowl.
Colocar la quinoa en la base. Distribuir encima los garbanzos y las verduras y terminar con la salsa de tahini y las semillas.
¿Dónde está el toque eco-bio? Quinoa, garbanzos, tahini, semillas, cúrcuma y aceite pueden encontrarse con certificación de producción ecológica. Para reconocer un alimento ecológico envasado en la Unión Europea debemos fijarnos en su etiquetado y en el logotipo ecológico europeo.
¿Por qué resulta interesante esta combinación?
| Ingrediente | Qué aporta al plato |
|---|---|
| Quinoa | Base del bowl y fuente de hidratos de carbono, proteínas y fibra. |
| Garbanzos | Legumbre que aporta proteínas vegetales, hidratos de carbono y fibra. |
| Tahini | Crema elaborada a partir de semillas de sésamo que proporciona sabor y textura cremosa. |
| Cúrcuma | Especia que aporta su característico color amarillo y un sabor ligeramente terroso. |
| Semillas | Añaden textura crujiente y permiten variar fácilmente la receta. |
Con trigo sarraceno: sustituye la quinoa por trigo sarraceno cocido para obtener una textura y sabor diferentes.
Con tofu: puedes sustituir los garbanzos por dados de tofu ecológico ligeramente dorados en la sartén.
Con frutos secos: añade unas nueces o almendras troceadas justo antes de servir para conseguir un contraste más crujiente.
Idea para aprovechar lo que tienes en casa: no es necesario utilizar siempre las mismas verduras. Brócoli, calabaza, berenjena, pimiento, cebolla o verduras de temporada funcionan perfectamente. La quinoa, los garbanzos y la salsa de tahini pueden mantenerse como base.
¿Qué productos eco-bio buscar en un herbolario?
Esta receta también puede servir como punto de partida para descubrir algunos de los alimentos que habitualmente encontramos en las secciones de alimentación ecológica:
- Quinoa y otros cereales o pseudocereales.
- Legumbres ecológicas secas o ya cocidas.
- Tahini y otras cremas de semillas.
- Semillas de sésamo, calabaza, girasol, lino o chía.
- Especias como cúrcuma, jengibre o canela.
- Frutos secos.
- Aceites vegetales.
- Tofu y otros alimentos elaborados a partir de soja.
Al elegirlos, conviene diferenciar entre un alimento simplemente asociado a una imagen de producto “natural” y un producto que esté certificado oficialmente como ecológico.






