El eleuterococo o «ginseng siberiano» (Eleutherococcus senticosus) se utiliza tradicionalmente para aliviar el cansancio y la debilidad. Su fama como adaptógeno es amplia, pero la evidencia clínica disponible exige una interpretación prudente.
El ginseng coreano (Panax ginseng C. A. Meyer) es una de las raíces más valoradas de la fitoterapia tradicional. Sus ginsenósidos y su prolongado cultivo explican el interés que continúa despertando en periodos de cansancio, debilidad o elevada exigencia física y mental.
El guaraná (Paullinia cupana) es una planta amazónica cuyas semillas, naturalmente ricas en cafeína, se utilizan tradicionalmente para combatir el cansancio y favorecer el rendimiento físico y mental.
El cordyceps es uno de los hongos más conocidos de la tradición asiática. Se ha utilizado históricamente como tónico frente al cansancio y la debilidad, y en los últimos años también se ha investigado su posible relación con el rendimiento físico y la resistencia.
La vitamina C es un nutriente esencial para nuestro organismo que mejora la inmunidad y la producción de colágeno. También funciona como antioxidante.