El eleuterococo o «ginseng siberiano» (Eleutherococcus senticosus) se utiliza tradicionalmente para aliviar el cansancio y la debilidad. Su fama como adaptógeno es amplia, pero la evidencia clínica disponible exige una interpretación prudente.
El ginseng coreano (Panax ginseng C. A. Meyer) es una de las raíces más valoradas de la fitoterapia tradicional. Sus ginsenósidos y su prolongado cultivo explican el interés que continúa despertando en periodos de cansancio, debilidad o elevada exigencia física y mental.
El guaraná (Paullinia cupana) es una planta amazónica cuyas semillas, naturalmente ricas en cafeína, se utilizan tradicionalmente para combatir el cansancio y favorecer el rendimiento físico y mental.
La alfalfa (Medicago sativa) es una leguminosa originaria de Asia y el norte de África, muy valorada por su riqueza en vitaminas, minerales, aminoácidos, clorofila, fibra y oligoelementos.
La damiana (Turnera Diffusa) o hierba del venado, es una planta originaria de la costa oeste de México popularmente usada como afrodisíaco. Tiene propiedades tonificantes y estimulantes. Está recomendada en caso de impotencia sexual, cansancio físico y psíquico, así como en caso de depresión leve.