(Fuente: 20 Minutos) El ajo (Allium sativum) es uno de los alimentos más estudiados por sus posibles beneficios sobre la salud cardiovascular. Diversas investigaciones han analizado el efecto de sus compuestos azufrados, especialmente la alicina, sobre la presión arterial y otros factores relacionados con el riesgo cardiovascular.
Entre estos trabajos destaca un estudio desarrollado por investigadores australianos, cuyos resultados sugieren que determinados preparados de ajo podrían constituir una herramienta complementaria para ayudar al control de la hipertensión arterial en algunas personas, siempre como apoyo a las medidas higiénico-dietéticas y al tratamiento indicado por el profesional sanitario.
Las revisiones científicas publicadas durante los últimos años indican que algunos extractos estandarizados de ajo envejecido pueden contribuir a reducir de forma moderada la presión arterial en personas hipertensas. Los investigadores atribuyen este efecto principalmente a la acción de la alicina y otros compuestos organosulfurados, que favorecen la función normal de los vasos sanguíneos.
No obstante, los resultados pueden variar según el tipo de preparado utilizado, la dosis administrada y las características de cada persona.
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