¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Las algas comestibles contienen fibra, minerales y numerosos compuestos bioactivos. Las investigaciones de los últimos años apuntan a que algunas variedades podrían contribuir modestamente al control del colesterol y de la presión arterial.

Un nuevo metaanálisis publicado en agosto de 2026 encuentra una reducción modesta de la presión arterial asociada a la suplementación con jengibre. Los resultados son interesantes, pero la baja certeza de la evidencia impide considerarlo un tratamiento para la hipertensión.

Las espinacas contienen nitratos naturales que el organismo puede transformar en óxido nítrico, una sustancia relacionada con la dilatación de los vasos sanguíneos y la regulación de la presión arterial.

El potasio es un mineral esencial para el funcionamiento de los músculos, los nervios y el corazón. Una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres y frutos secos ayuda a cubrir las necesidades habituales y puede contribuir al control de la presión arterial dentro de un patrón cardiosaludable.

El té verde (Camellia sinensis) destaca por su contenido en catequinas y otros polifenoles. Su consumo habitual se ha relacionado con diferentes beneficios dentro de una alimentación equilibrada.