El calcio y la vitamina D son esenciales para la salud ósea, pero eso no significa que tomar suplementos aporte beneficios adicionales a todas las personas. Su utilidad depende de la alimentación, las necesidades individuales y la situación clínica.
La investigación distingue entre cubrir una necesidad nutricional y utilizar dosis adicionales para prevenir enfermedades. Las promesas generales sobre cáncer, inmunidad o pérdida de peso requieren mucha más cautela.
El trébol rojo (Trifolium pratense) es rico en isoflavonas con actividad estrogénica débil. Se utiliza durante la menopausia, especialmente para los sofocos, aunque su beneficio parece modesto y depende del extracto..
La melatonina es conocida principalmente por su papel en la regulación del sueño, pero desde hace años también se investiga su posible relación con el metabolismo y la formación del tejido óseo. Los resultados son prometedores, aunque todavía no permiten considerarla un tratamiento para la osteoporosis o las fracturas.
La vitamina K es una vitamina liposoluble conocida por su principal función que desempeña en la coagulación de la sangre, prevención de enfermedades cardiacas y es esencial en la formación de los huesos.
Las olivas o aceitunas son el fruto del olivo (olea europea) y se emplean para elaborar el aceite de oliva pero también pueden consumirse solas y forman parte de la famosa dieta mediterránea.