Un estudio publicado en 2009 observó que los hombres mayores de 60 años con una ingesta más elevada de folato presentaban menor riesgo de desarrollar pérdida auditiva. Sin embargo, la investigación posterior obliga a interpretar este resultado con prudencia: una asociación nutricional no demuestra que tomar ácido fólico prevenga la pérdida de audición.
Las acelgas (Beta vulgaris) es una verdura de hoja verde de uso frecuente en la dieta mediterránea. Se caracteriza por su alto contenido en sales minerales, fibra y vitaminas.
La lenteja (lens culinaris) es una legumbre rica en fibra que sacia, es baja en calorías y aporta hierro, magnesio, proteína vegetal y ácido fólico. Es uno de los ingredientes básicos de la dieta mediterránea.
La remolacha (Beta vulgaris) es fuente rica de antioxidantes, así como nutrientes como el ácido fólico, vitamina B6, fibra, manganeso, potasio, vitamina C y hierro.
El alga Klamath o alga verdiazul (Aphanizomenon Flos Aquae), es un alga rica en ácido fólico, vitamina B y clorofila. Aumenta la vitalidad en periodos en los que el organismo necesita más energía, tiene una función inmunomoduladora y antioxidante y aporta aminoácidos altamente asimilables.