Publicado originalmente: 21/11/2009 | Revisado y actualizado: 21/06/2026
NUTRICIÓN Y SALUD AUDITIVA
El estudio que originó la noticia
La noticia original, difundida por Lamberts, hacía referencia a un estudio prospectivo realizado en hombres dentro del Health Professionals Follow-up Study, cuyo objetivo era analizar si la ingesta de determinadas vitaminas se relacionaba con el riesgo de pérdida auditiva.
El estudio incluyó 26.273 hombres de entre 40 y 74 años al inicio del seguimiento. A lo largo del periodo analizado se identificaron 3.559 casos de pérdida auditiva diagnosticada profesionalmente.
Los investigadores estudiaron la ingesta total procedente de alimentos y complementos de:
- Folato.
- Vitamina B12.
- Vitamina C.
- Vitamina E.
- Beta-caroteno.
Resultado principal: en el conjunto de los hombres estudiados no se encontró una asociación significativa entre una mayor ingesta de estas vitaminas y un menor riesgo global de pérdida auditiva.
El resultado que llamó la atención apareció al analizar específicamente a los hombres de 60 años o más.
En este grupo, los participantes situados en el nivel más alto de ingesta total de folato presentaron un riesgo relativo de 0,79 frente a quienes tenían las ingestas más bajas.
≈ 21 % menos
de riesgo relativo observado en el grupo de mayor ingesta de folato
De ahí procede la cifra aproximadamente del 20 % que aparecía en la noticia original.
Pero el estudio no demuestra causalidad. Las personas que consumen más folato pueden diferenciarse de las que consumen menos en muchos otros aspectos relacionados con alimentación, estilo de vida y salud. El diseño observacional permite detectar asociaciones, no demostrar que el folato sea responsable de la diferencia.
En aquel estudio no se observó una reducción significativa del riesgo de pérdida auditiva asociada a una ingesta elevada de:
- Vitamina C.
- Vitamina E.
- Beta-caroteno.
- Vitamina B12.
Por tanto, tampoco sería correcto presentar estas vitaminas como protectores auditivos basándose en ese trabajo.
El término folato engloba las diferentes formas naturales de vitamina B9 presentes principalmente en los alimentos.
El ácido fólico es una forma sintética utilizada en alimentos enriquecidos y complementos.
| Fuente | Ejemplos |
|---|---|
| Folato natural | Verduras de hoja verde, legumbres, espárragos, aguacate y algunos frutos secos. |
| Ácido fólico | Complementos alimenticios y determinados alimentos enriquecidos. |
Sí. Antes incluso de publicarse el estudio en hombres, un ensayo clínico aleatorizado había investigado si el ácido fólico podía ralentizar la pérdida auditiva asociada a la edad.
Participaron 728 hombres y mujeres mayores con concentraciones elevadas de homocisteína. Recibieron durante tres años:
- 800 µg diarios de ácido fólico, o
- placebo.
Después de tres años, el deterioro en las frecuencias bajas relacionadas con el habla fue ligeramente menor en el grupo que recibió ácido fólico.
| Grupo | Empeoramiento a 3 años |
|---|---|
| Ácido fólico | 1,0 dB |
| Placebo | 1,7 dB |
La diferencia fue de 0,7 dB en tres años. No se observó un beneficio sobre las frecuencias altas. Además, el estudio se realizó en Países Bajos, donde en aquel momento no existía fortificación obligatoria de alimentos con ácido fólico y los participantes tenían unos niveles basales de folato relativamente bajos. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
Interpretación: el ensayo resulta interesante, pero el efecto fue pequeño y no permite recomendar ácido fólico de forma general para prevenir la presbiacusia.
Una de las hipótesis investigadas relaciona el folato con la homocisteína.
El folato participa en el metabolismo de esta molécula y una ingesta mayor suele relacionarse con concentraciones inferiores de homocisteína.
Se ha planteado que concentraciones elevadas de homocisteína podrían afectar a la microcirculación coclear o participar en otros mecanismos relacionados con el deterioro auditivo.
Estudios observacionales posteriores han encontrado asociaciones entre folato bajo, homocisteína elevada y pérdida auditiva relacionada con la edad, pero estas relaciones tampoco prueban que administrar ácido fólico pueda prevenirla. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
Entre 2016 y 2026 la investigación nutricional sobre pérdida auditiva ha seguido creciendo, pero no se ha confirmado que el ácido fólico sea una estrategia preventiva específica frente a la pérdida auditiva relacionada con la edad.
1. El interés se ha desplazado de una vitamina aislada al patrón alimentario
La investigación reciente tiende a analizar conjuntamente la alimentación, vitaminas antioxidantes, carotenoides y otros nutrientes en lugar de buscar un único nutriente capaz de prevenir la pérdida auditiva.
Un metaanálisis publicado en 2024 analizó estudios sobre consumo dietético de folato, vitaminas A, C y E y carotenoides y su posible relación con el riesgo de pérdida auditiva. Este tipo de estudios apoya la existencia de asociaciones nutricionales, pero sigue basándose fundamentalmente en datos observacionales y no permite convertir el folato en un tratamiento preventivo. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
2. No han aparecido grandes ensayos que confirmen una prevención con ácido fólico
El ensayo de 728 participantes sigue siendo una de las principales pruebas experimentales disponibles.
Durante la última década no se ha consolidado una evidencia clínica suficiente para recomendar de forma general suplementos de ácido fólico a personas mayores con el objetivo específico de prevenir o frenar la pérdida auditiva.
La conclusión actual es más prudente que en 2009: mantener un estado adecuado de folato es nutricionalmente importante, pero no sabemos si suplementar con ácido fólico a una persona que ya cubre sus necesidades protege su audición.
3. El estado nutricional sí puede ser relevante
Los estudios epidemiológicos continúan mostrando que un estado nutricional deficiente puede relacionarse con peor salud auditiva.
Esto incluye no solo folato, sino también otros nutrientes, salud cardiovascular, diabetes, exposición al ruido y numerosos factores asociados al envejecimiento.
La presbiacusia es una condición multifactorial: no puede explicarse por una única vitamina.
4. La pérdida auditiva relacionada con la edad tiene muchos factores de riesgo
Actualmente se presta especial atención a factores como:
- Edad.
- Exposición acumulada a ruido.
- Factores genéticos.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Diabetes.
- Tabaquismo.
- Medicamentos ototóxicos.
- Estado nutricional general.
Por este motivo, un enfoque preventivo razonable debe centrarse en proteger los oídos del ruido, controlar los factores cardiovasculares y metabólicos y mantener una alimentación equilibrada.
5. La detección y rehabilitación siguen siendo fundamentales
La investigación actual sobre personas mayores presta cada vez más atención no solo a prevenir la pérdida auditiva, sino a detectarla y tratar sus consecuencias.
Las revisiones muestran que existen herramientas sencillas para identificar posibles déficits auditivos y que la rehabilitación mediante audífonos u otras soluciones puede ser necesaria cuando aparece una pérdida clínicamente relevante. :contentReference[oaicite:5]{index=5}
Balance 2009-2026
| Afirmación | Qué podemos decir actualmente |
|---|---|
| “El folato previene la pérdida auditiva un 20 %” | Demasiado categórico. Un estudio observacional encontró aproximadamente un 21 % menos de riesgo relativo en hombres ≥60 años con mayor ingesta. |
| Ácido fólico como prevención | Un ensayo encontró un efecto pequeño en frecuencias bajas, pero no existe evidencia suficiente para recomendarlo de forma general. |
| Folato bajo y audición | Existen asociaciones observacionales, especialmente en personas mayores. |
| Vitamina C, E o beta-caroteno | El estudio original no encontró protección significativa. |
| Suplementación indiscriminada | No está justificada para prevenir la pérdida auditiva en personas con ingesta adecuada. |
El folato forma parte de una alimentación equilibrada y puede obtenerse de numerosos alimentos.
Espinacas, acelgas, lechuga y otras verduras verdes.
Lentejas, garbanzos, judías y guisantes.
Espárragos, aguacate, frutos secos y determinados alimentos enriquecidos.
La recomendación práctica no es “tomar ácido fólico para conservar el oído”. Es mantener una alimentación variada que cubra las necesidades de folato y del resto de nutrientes.
Actualmente no existe una recomendación general para tomar complementos de ácido fólico con la finalidad de prevenir la pérdida de audición.
La suplementación puede ser necesaria en situaciones concretas, especialmente cuando existe una indicación nutricional o médica, pero no debería iniciarse únicamente por los resultados de estudios observacionales sobre audición.
Además, dosis elevadas de ácido fólico pueden enmascarar determinadas manifestaciones hematológicas de una deficiencia de vitamina B12, por lo que una suplementación prolongada debe tener una justificación adecuada.
¿El folato previene la pérdida auditiva?
No está demostrado. Algunos estudios observacionales encuentran una asociación entre mayor ingesta o mejores niveles de folato y menor riesgo de pérdida auditiva, pero esto no demuestra causalidad.
¿De dónde procede el dato del 20 %?
De un estudio prospectivo en el que los hombres de 60 años o más situados en el quintil de mayor ingesta de folato presentaron un riesgo relativo de 0,79 frente a quienes tenían menor ingesta. :contentReference[oaicite:6]{index=6}
¿Se ha probado ácido fólico directamente?
Sí. Un ensayo de tres años encontró un deterioro ligeramente menor en las frecuencias bajas, pero no en las altas. El efecto fue pequeño y necesita interpretarse teniendo en cuenta las características de los participantes. :contentReference[oaicite:7]{index=7}
¿Tomar más folato significa oír mejor?
No. Cubrir las necesidades nutricionales es importante, pero no existe evidencia de que consumir cantidades adicionales por encima de las necesidades mejore la audición.
¿La vitamina B12 también está relacionada?
Algunos estudios han encontrado asociaciones entre estados deficientes de vitamina B12 y peor audición, aunque los resultados no son uniformes. En el estudio original de 26.273 hombres no se observó una reducción significativa del riesgo con una mayor ingesta de B12. :contentReference[oaicite:8]{index=8}
¿Qué hago si noto que estoy perdiendo audición?
Una pérdida progresiva de audición debe evaluarse mediante una valoración auditiva adecuada. Los complementos alimenticios no sustituyen una audiometría ni las medidas de rehabilitación cuando son necesarias.
La revisión de esta noticia incorpora el estudio original y trabajos posteriores sobre folato, ácido fólico y pérdida auditiva relacionada con la edad.
Estudio original en hombres Ensayo clínico con ácido fólico Folato, homocisteína y audición Metaanálisis nutricional 2024
Fuente original de la noticia: Lamberts. La noticia publicada en 2009 se ha revisado y actualizado con la publicación científica original y bibliografía posterior.






