El mijo tiene un sabor suave y una textura que, una vez cocida, resulta especialmente adecuada para preparar pasteles vegetales, croquetas, hamburguesas o gratinados.
En esta receta lo combinamos con un sofrito de verduras y tomate y terminamos el plato con mozzarella o emmental gratinado.
- 1 ½ tazas de mijo.
- 3 tazas de agua, aproximadamente, para la cocción.
- 1 taza de mozzarella o emmental rallado.
- 1 calabacín.
- 1 pimiento.
- 1 cebolla mediana.
- 250 ml de tomate triturado o puré de tomate.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Nuez moscada al gusto.
- Pimienta negra, opcional.
- 1. Lavar el mijo.
Enjuagar bien el mijo bajo el grifo utilizando un colador fino y dejarlo escurrir. - 2. Cocer el mijo.
Poner aproximadamente el doble de agua que de mijo en una cazuela con una pizca de sal. Cuando hierva, incorporar el cereal, bajar el fuego y cocinar hasta que esté tierno y haya absorbido el líquido. Dejar reposar unos minutos. - 3. Preparar el sofrito.
Picar finamente la cebolla y el pimiento. Rehogarlos en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que comiencen a estar tiernos. - 4. Incorporar el calabacín.
Añadir el calabacín cortado en pequeños dados o medias lunas y cocinar unos minutos más. - 5. Añadir el tomate.
Incorporar el tomate triturado, sazonar con sal, nuez moscada y, si se desea, un poco de pimienta negra. Cocinar a fuego suave durante unos 10-15 minutos, hasta obtener una salsa espesa. - 6. Montar el pastel.
Engrasar ligeramente una fuente apta para horno. Colocar una primera capa de mijo cocido, cubrir con parte de las verduras y espolvorear una pequeña cantidad de queso. - 7. Repetir las capas.
Continuar alternando mijo, verduras y queso hasta terminar los ingredientes. - 8. Gratinar.
Terminar con una capa generosa de queso rallado y gratinar en el horno unos 8-10 minutos, o hasta que la superficie quede dorada.
Para que mantenga mejor la forma: deja reposar el mijo unos minutos después de cocinarlo y procura que la salsa de verduras no quede demasiado líquida. Así las capas resultarán más compactas al servir.
Variaciones de la receta
El pastel admite muchas combinaciones. Puedes sustituir o complementar las verduras con berenjena, champiñones, espinacas, puerro, brócoli o calabaza.
También puedes cambiar el queso según el resultado que busques:
- Mozzarella: sabor suave y textura fundente.
- Emmental: sabor más intenso y buen gratinado.
- Parmesano: puede añadirse en pequeña cantidad sobre la superficie.
- Alternativa vegetal: utilizar un producto apto para gratinar si se desea una versión sin lácteos.
El mijo aporta la estructura del pastel y sustituye a ingredientes más habituales como pasta, patata o arroz. Su sabor neutro permite que destaque el sofrito de verduras y el queso.
El mijo no contiene gluten de forma natural, aunque las personas con enfermedad celíaca deben elegir productos correctamente etiquetados para evitar posibles contaminaciones cruzadas.
Idea para servir: deja reposar el pastel 5 minutos después de sacarlo del horno. Se cortará mejor y permitirá apreciar claramente las capas de mijo, verduras y queso.






