La quinoa (Chenopodium quinoa) es un pseudocereal originario de la región andina. Una vez cocinada puede utilizarse de forma similar al arroz o al cuscús, aunque botánicamente no pertenece a la familia de los cereales.
VÍDEO RESUMEN
Quinoa: cómo cocinarla para que quede suelta y sin amargor
Repasamos visualmente las ideas principales de la receta en un vídeo breve.
En menos de un minuto: descubre los aspectos más importantes y continúa leyendo el artículo para conocer la información completa, sus limitaciones y las recomendaciones de uso responsable.
La proporción puede multiplicarse según el número de personas.
- 1 medida de quinoa.
- 2 medidas de agua o caldo vegetal.
- Una pizca de sal.
- Lavar la quinoa. Colocarla en un colador fino y enjuagarla bajo el grifo con abundante agua, removiéndola con las manos.
- Escurrir bien. Este lavado ayuda a eliminar parte de las saponinas presentes naturalmente en la superficie de la semilla y responsables de su característico sabor amargo.
- Iniciar la cocción. Poner la quinoa en una cazuela junto con el agua o caldo y llevar a ebullición.
- Cocer a fuego suave. Cuando comience a hervir, añadir una pizca de sal, bajar el fuego y tapar la cazuela.
- Esperar unos 12-15 minutos. La quinoa estará preparada cuando haya absorbido prácticamente el líquido y los granos estén tiernos.
- Dejar reposar. Apagar el fuego y mantenerla tapada durante unos 5 minutos.
- Separar los granos. Antes de servir, remover suavemente con un tenedor para que quede más suelta.
¿Cómo saber si está cocida? Al cocinarse, el grano se vuelve ligeramente translúcido y aparece alrededor de él una especie de pequeño anillo o espiral. Es el germen de la semilla, una de las características más reconocibles de la quinoa cocida.
Sugerencias para utilizar la quinoa
- Como guarnición: acompañada de verduras salteadas o asadas.
- En ensaladas: dejarla enfriar y combinar con tomate, pepino, aguacate, semillas o frutos secos.
- En lugar del arroz: puede utilizarse como alternativa en numerosas preparaciones.
- Con legumbres: combina especialmente bien con lentejas, garbanzos o judías.
- En hamburguesas vegetales: la quinoa cocida puede incorporarse a mezclas de verduras y legumbres.
- En desayunos: puede cocinarse con leche o bebida vegetal y acompañarse de fruta, canela y frutos secos.
¿Se puede tostar antes de cocinar?
Sí. Una vez lavada y bien escurrida, la quinoa puede tostarse ligeramente en una sartén o en la propia cazuela durante unos minutos antes de añadir el líquido.
Este sencillo paso proporciona un sabor algo más intenso y ligeramente tostado. Después se añade el agua o caldo y se continúa con la cocción habitual.
La quinoa destaca por aportar hidratos de carbono, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Una característica interesante es la calidad de sus proteínas, ya que contiene los nueve aminoácidos esenciales.
Además, la quinoa no contiene gluten de forma natural. Las personas con enfermedad celíaca deben escoger productos correctamente etiquetados como sin gluten para evitar posibles contaminaciones durante el procesado o envasado.
No olvides lavarla: aunque muchas quinoas comercializadas actualmente se venden previamente lavadas, es recomendable consultar las instrucciones del fabricante. Cuando sea necesario, el lavado previo ayuda a eliminar las saponinas superficiales y evita que la preparación tenga un sabor amargo.






