RECETA SIN HUEVO
Tortilla de patatas sin huevo
En esta versión sustituimos el huevo por una preparación a base de harina de garbanzo y agua, una alternativa habitual en cocina vegetal que permite conseguir una textura ligada y fácil de cocinar en sartén.
Preparación
Aprox. 40 minutos
Sin huevo
Con harina de garbanzo
Opción vegetal
Sin ingredientes animales
- 500 g de patatas.
- 1 cebolla mediana.
- 80 g de harina de garbanzo.
- 160 ml de agua.
- 1 cucharadita de vinagre de manzana o unas gotas de limón, opcional.
- Aceite de oliva.
- Sal al gusto.
La proporción puede ajustarse ligeramente. La mezcla de harina de garbanzo debe quedar fluida, pero con suficiente cuerpo para envolver bien las patatas.
1. Preparar las patatas y la cebolla
Pelar las patatas y cortarlas en láminas finas o en pequeños trozos.
Cortar la cebolla y cocinarla junto con las patatas a fuego medio-bajo en una sartén con aceite de oliva.
Cocinar hasta que las patatas estén tiernas y ligeramente doradas. Escurrir bien el exceso de aceite.
2. Preparar la mezcla que sustituye al huevo
Poner la harina de garbanzo en un recipiente y añadir poco a poco el agua mientras se bate con unas varillas.
Continuar mezclando hasta obtener una preparación homogénea y sin grumos.
Añadir una pizca de sal y, si se desea, una cucharadita de vinagre de manzana o unas gotas de limón para suavizar el sabor característico de la harina de garbanzo.
3. Mezclar
Incorporar las patatas y la cebolla a la mezcla de harina de garbanzo.
Remover con cuidado hasta que todos los ingredientes queden bien impregnados.
4. Cuajar la tortilla
Calentar una sartén antiadherente con una pequeña cantidad de aceite.
Verter la mezcla y cocinar a fuego medio-bajo durante varios minutos, hasta que la base esté firme y dorada.
Dar la vuelta con ayuda de un plato, igual que en una tortilla tradicional, y cocinar por el otro lado.
No conviene utilizar un fuego demasiado fuerte. La harina de garbanzo necesita tiempo para cocinarse correctamente y conseguir una textura agradable en el interior.
5. Servir
Dejar reposar unos minutos antes de cortar.
Puede servirse caliente, templada o fría.
¿Cómo queda?
La textura es diferente a la de una tortilla elaborada con huevo, pero la harina de garbanzo permite conseguir una preparación compacta, jugosa y fácil de cortar, manteniendo como protagonistas la patata y la cebolla.
- Añadir pimiento verde o rojo.
- Incorporar perejil o cebollino.
- Añadir una pizca de cúrcuma para intensificar el color.
- Utilizar cebolla caramelizada para obtener un sabor más dulce.
- Preparar pequeñas tortillas individuales como aperitivo.
La receta no contiene huevo como ingrediente. No obstante, cuando existe una alergia alimentaria diagnosticada, debe comprobarse siempre el etiquetado de todos los ingredientes utilizados para descartar posibles trazas o contaminación cruzada.
No debe presentarse específicamente como receta apta para fenilcetonuria. La harina de garbanzo contiene proteínas y, por tanto, fenilalanina. Las personas con fenilcetonuria necesitan una dieta específicamente controlada.
¿La harina de garbanzo sabe mucho?
Puede apreciarse ligeramente, especialmente si queda poco cocinada. Cocinar bien la tortilla y añadir unas gotas de limón o vinagre ayuda a suavizar su sabor.
¿Puedo hacerla sin cebolla?
Sí. Puede prepararse únicamente con patata siguiendo el mismo procedimiento.
¿Es una tortilla vegana?
Sí, si todos los ingredientes utilizados son de origen vegetal.
¿Nutricionalmente sustituye al huevo?
No exactamente. La harina de garbanzo aporta proteínas, fibra y otros nutrientes, pero su composición nutricional es diferente a la del huevo.
Foto de Herbolario Allium



