Glucosamina, condroitina, MSM, jengibre, escaramujo y otros compuestos se utilizan habitualmente en complementos dirigidos al bienestar articular. Sin embargo, no todos cuentan con el mismo nivel de evidencia y sus posibles beneficios deben diferenciarse de las promesas de “regenerar” o “reconstruir” el cartílago.
El agar-agar es uno de los gelificantes de origen marino más utilizados en cocina y alimentación. Se obtiene a partir de distintas especies de algas rojas y destaca por su elevado contenido en fibra y por su extraordinaria capacidad para formar geles de forma sencilla.
Brudy Technology e investigadores vinculados al Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) participaron en líneas de investigación sobre el papel del DHA, el estrés oxidativo y la calidad espermática. Hoy sabemos que el DHA forma parte de las membranas de los espermatozoides, aunque su suplementación no debe presentarse como un tratamiento demostrado de la infertilidad masculina.
La proteína de guisante se ha convertido en una de las alternativas vegetales más utilizadas frente a las proteínas lácteas. Aporta todos los aminoácidos esenciales y puede contribuir al mantenimiento y desarrollo de la masa muscular cuando forma parte de una alimentación adecuada.
La cereza ácida o tart cherry (Prunus cerasus), especialmente la variedad Montmorency, se ha investigado por su posible papel en la recuperación después del ejercicio. Algunos estudios observan una mejor recuperación de la fuerza y determinados marcadores inflamatorios, aunque los resultados no son uniformes y no debe considerarse una ayuda universal para todos los deportistas.