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Un estudio publicado en 2009 observó que los hombres mayores de 60 años con una ingesta más elevada de folato presentaban menor riesgo de desarrollar pérdida auditiva. Sin embargo, la investigación posterior obliga a interpretar este resultado con prudencia: una asociación nutricional no demuestra que tomar ácido fólico prevenga la pérdida de audición.

La fibra soluble forma parte de una alimentación equilibrada y desempeña un papel importante dentro del bienestar digestivo. Entre las fuentes de fibra soluble más conocidas se encuentra el agar-agar, un ingrediente obtenido de algas rojas que destaca por su elevado contenido en fibra y por sus múltiples aplicaciones culinarias.

En los últimos años el interés por la microbiota intestinal y la alimentación rica en fibra ha aumentado considerablemente, convirtiendo al agar-agar en un ingrediente cada vez más utilizado en recetas saludables y programas de alimentación equilibrada.

Las personas mayores presentan un mayor riesgo de deshidratación porque la sensación de sed puede disminuir con la edad y pueden aparecer dificultades para acceder a las bebidas, problemas de movilidad, deterioro cognitivo o miedo a la incontinencia. Mantener una ingesta adecuada de líquidos es una parte importante del cuidado diario.

Glucosamina, condroitina, MSM, jengibre, escaramujo y otros compuestos se utilizan habitualmente en complementos dirigidos al bienestar articular. Sin embargo, no todos cuentan con el mismo nivel de evidencia y sus posibles beneficios deben diferenciarse de las promesas de “regenerar” o “reconstruir” el cartílago.

El agar-agar es uno de los gelificantes de origen marino más utilizados en cocina y alimentación. Se obtiene a partir de distintas especies de algas rojas y destaca por su elevado contenido en fibra y por su extraordinaria capacidad para formar geles de forma sencilla.