El ajo es el antibiótico natural por excelencia, pero también existen otras plantas con propiedades antibióticas como son la cebolla, el jengibre, el cardamomo, el tomillo, el orégano, la echinacea o el hongo cordyceps.
La Sociedad Española de Fitoterapia la SEFIT ha publicado un estudio sobre la las propiedades de la planta Pelargonium sidoides y su efectividad frente a los síntomas del resfriado.
Melatina de Tegor es un complemento alimenticio a base de melatonina que ayuda a conciliar el sueño por insomnio, en caso de jet-lag, o por cambios de turnos de trabajo.
La nuez moscada (myristica fragans) se emplea como condimento, en aromaterapia, estimulante del apetito y en caso de indigestión. También se sabe que mejora la función cognitiva y calma el dolor.
El aceite de sándalo (Santalum album) se emplea por sus efectos antisépticos y antiinflamatorios. Contiene santalol, un compuesto que tiene efectos sedantes y depresores del sistema nervioso central. También es ampliamente usado en aromaterapia y cosmética.