La cebada es uno de los cereales cultivados desde la Antigüedad y, aunque actualmente la asociamos principalmente con determinadas bebidas o con el grano utilizado en sopas y guisos, también puede incorporarse a preparaciones inspiradas en el tradicional cuscús.
Para esta receta no utilizaremos el grano entero, sino cebada partida o triturada, que permite conseguir una textura más próxima a la de otros cereales granulados.
- 300 g de cebada partida o triturada.
- Caldo vegetal, cantidad necesaria según el tipo de cebada.
- 1 cebolla pequeña.
- 1 zanahoria.
- ½ calabacín.
- ½ pimiento rojo.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Pimienta negra recién molida.
- Una pizca de comino, opcional.
- Perejil o cilantro fresco, opcional.
- Sal al gusto.
- 1. Preparar la cebada.
Si partimos de cebada en grano, debe utilizarse convenientemente partida o triturada. También puede adquirirse cebada ya preparada en diferentes formatos en establecimientos especializados y herbolarios. - 2. Cocinar la cebada.
Calentar el caldo vegetal e incorporar la cebada. Cocinar siguiendo el tiempo indicado para el producto utilizado, ya que puede variar considerablemente dependiendo del tamaño y tratamiento previo del grano. - 3. Dejar reposar.
Una vez que la cebada esté tierna y haya absorbido el líquido necesario, retirar del fuego y dejar reposar unos minutos. - 4. Separar los granos.
Añadir una cucharada de aceite de oliva y trabajar suavemente la cebada con un tenedor para conseguir una textura más suelta. - 5. Preparar las verduras.
Picar finamente la cebolla, la zanahoria, el calabacín y el pimiento. Saltear las verduras con una cucharada de aceite hasta que estén tiernas pero conserven cierta textura. - 6. Mezclar.
Incorporar la cebada a las verduras, añadir pimienta negra y, si se desea, una pizca de comino. Mezclar suavemente y rectificar de sal. - 7. Servir.
Terminar con perejil o cilantro fresco picado y servir caliente o templado.
El punto importante: no debemos tratar cualquier cebada como si fuera cuscús instantáneo. El tiempo de cocción depende del tamaño del grano y de su procesamiento. Una cebada poco triturada necesitará bastante más cocción que un producto fino o precocido.
¿Qué diferencia hay con el cuscús tradicional?
Aunque utilizamos el término «cuscús de cebada» por la forma de preparación y presentación, no debemos confundirlo con el cuscús convencional elaborado habitualmente a partir de sémola de trigo duro.
| Característica | Cuscús tradicional | Versión con cebada |
|---|---|---|
| Cereal | Trigo duro | Cebada |
| Textura | Fina y granulada | Más rústica y consistente |
| Sabor | Suave | Más marcado y cereal |
| Cocción | Generalmente muy rápida | Depende del formato de la cebada |
Con frutos secos: añadir almendras tostadas, pistachos o nueces picadas antes de servir.
Con pasas: incorporar unas pocas pasas junto con las verduras para conseguir un contraste dulce y salado.
Con garbanzos: añadir garbanzos cocidos convierte la preparación en un plato más completo y consistente.
Importante: la cebada contiene gluten, por lo que esta receta no es adecuada para personas con enfermedad celíaca ni para quienes deban seguir una dieta estrictamente libre de gluten.






