La quinoa es una base muy versátil para preparar ensaladas. Una vez cocida y enfriada puede combinarse con verduras frescas, maíz, encurtidos, semillas o legumbres.
- 1 medida de quinoa.
- 2 medidas de agua.
- 1 zanahoria.
- 1 pepino.
- 1 tomate.
- 3-4 cucharadas de maíz dulce.
- Pepinillos al gusto.
- Varias hojas de lechuga.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal o sal de hierbas al gusto.
- Zumo de limón, opcional.
- Cocinar la quinoa. Prepararla siguiendo nuestra receta básica de quinoa y dejarla enfriar completamente.
- Preparar las verduras. Cortar el pepino, el tomate, la zanahoria y los pepinillos en trozos pequeños.
- Cortar la lechuga. Lavarla bien, escurrirla y cortarla en juliana fina.
- Montar la ensalada. Colocar la quinoa fría en una ensaladera y añadir las verduras, la lechuga y el maíz.
- Aliñar. Añadir aceite de oliva y sal de hierbas al gusto. Si se desea, incorporar unas gotas de zumo de limón.
- Servir. Mezclar suavemente y servir fría o a temperatura ambiente.
Para mejorarla aún más: puedes añadir aguacate, semillas de calabaza, sésamo, aceitunas o garbanzos cocidos. Así tendrás diferentes versiones partiendo de la misma receta.
Una ensalada muy fácil de adaptar
La quinoa combina especialmente bien con ingredientes frescos y ligeramente ácidos. Los pepinillos aportan contraste, mientras que el maíz añade un punto dulce y la zanahoria y la lechuga aportan textura.
Si quieres convertirla en un plato más completo, puedes incorporar una fuente adicional de proteínas como garbanzos, tofu, huevo cocido o queso fresco.
Versión mediterránea: añade tomate cherry, aceitunas, pepino y orégano.
Versión con legumbres: incorpora garbanzos o lentejas cocidas.
Versión con frutos secos: añade nueces o almendras troceadas justo antes de servir.
Versión con hierbas frescas: perejil, menta o cilantro aportan un sabor completamente diferente.
Recuerda: la quinoa debe lavarse previamente cuando así lo indique el fabricante, para eliminar las saponinas superficiales que pueden aportar un sabor amargo.






