UN ALIMENTO CON HISTORIA
De los Andes a nuestra cocina
La quinoa (Chenopodium quinoa) procede de la región andina de Sudamérica y ha formado parte de la alimentación de sus poblaciones durante miles de años. Hoy se consume en numerosos países y se ha convertido en uno de los pseudocereales más conocidos.
El tomate, la patata, el maíz, el cacao, el aguacate o la vainilla son algunos de los alimentos de origen americano que acabaron incorporándose a las cocinas europeas.
La quinoa pertenece también a ese patrimonio alimentario americano, aunque su expansión internacional se produjo mucho más recientemente.
¿Sabías que la quinoa no es realmente un cereal?
Aunque se cocina como el arroz o el cuscús, botánicamente pertenece a otra familia vegetal. Por eso se clasifica como pseudocereal.
El éxito de la quinoa no se explica por una única característica, sino por la combinación de facilidad culinaria, perfil nutricional y versatilidad.
Muy versátil
Funciona en ensaladas, guarniciones, sopas, desayunos y platos con legumbres.
Proteínas vegetales
Contiene los nueve aminoácidos esenciales y presenta un perfil proteico interesante.
Sin gluten naturalmente
Puede formar parte de una dieta sin gluten cuando se utilizan productos con las garantías adecuadas.
La quinoa aporta principalmente hidratos de carbono, además de proteínas, fibra y distintos micronutrientes.
| Componente | Interés nutricional |
|---|---|
| Proteínas | Aporta proteínas vegetales y contiene todos los aminoácidos esenciales. |
| Fibra | Forma parte de su composición, especialmente cuando se consume el grano completo. |
| Minerales | Aporta, entre otros, magnesio, fósforo, hierro y manganeso. |
| Vitaminas | Contiene distintas vitaminas del grupo B. |
| Grasas | Presenta cantidades moderadas, con presencia de ácidos grasos insaturados. |
CURIOSIDAD
¿Por qué se habla del “grano de oro de los Andes”?
La expresión se ha popularizado para destacar la importancia histórica y alimentaria de la quinoa en las culturas andinas. No es una denominación científica, pero refleja el enorme valor que este cultivo ha tenido tradicionalmente en la región.
No todas las quinoas son iguales. Las variedades más habituales se diferencian en color, textura y comportamiento culinario.
Quinoa blanca
Es la más habitual. Tiene un sabor suave y una textura ligera una vez cocida.
Quinoa roja
Suele quedar algo más firme y funciona especialmente bien en ensaladas.
Quinoa negra
Presenta un sabor algo más intenso y mantiene bastante bien su textura.
La superficie de la quinoa puede contener saponinas, sustancias naturales de sabor amargo que forman parte de los mecanismos de defensa de la planta.
Muchos productos comerciales ya llegan previamente lavados, pero cuando el fabricante lo indique conviene enjuagar bien la quinoa antes de cocinarla.
Cómo hacerlo: coloca la quinoa en un colador fino y lávala bajo el grifo, removiendo con las manos, hasta que el agua salga prácticamente clara.
La quinoa puede utilizarse prácticamente como un cereal cocido. Una vez preparada, combina muy bien con:
- Verduras salteadas o asadas.
- Legumbres como garbanzos o lentejas.
- Tomate, pepino y aguacate en ensaladas.
- Frutos secos y semillas.
- Tofu, huevo o queso.
- Fruta y bebida vegetal en preparaciones de desayuno.
PRUEBA ESTAS RECETAS
Empieza por lo más sencillo
Primero aprende a cocinarla correctamente y después utilízala como base para nuevas preparaciones.
La quinoa no contiene gluten de forma natural. Sin embargo, las personas con enfermedad celíaca deben comprobar que el producto adquirido ofrece las garantías necesarias para evitar posibles contaminaciones cruzadas durante su procesamiento o envasado.
El artículo original partía de una información publicada por El Mundo sobre los alimentos procedentes de América y su incorporación a las cocinas europeas.






