Hamamelis: una planta astringente y tonificante
El hamamelis (Hamamelis virginiana) es un arbusto originario de América del Norte. Sus hojas, su corteza y el destilado obtenido de sus ramas se utilizan en preparados diferentes destinados principalmente al bienestar circulatorio y al cuidado de la piel.
Nombre botánico
Hamamelis virginiana L.
Partes utilizadas
Hojas, corteza y ramas jóvenes.
Componentes
Taninos, proantocianidinas y flavonoides.
Presentaciones
Extractos, cremas, geles, agua de hamamelis y cosméticos.
Origen e historia del hamamelis
El hamamelis es un arbusto o pequeño árbol perteneciente a la familia de las hamamelidáceas. Crece de forma natural en los bosques húmedos del este de América del Norte y se caracteriza por su llamativa floración amarilla, que puede producirse durante el otoño y el invierno.
Los pueblos indígenas norteamericanos emplearon tradicionalmente distintas preparaciones elaboradas con sus hojas y su corteza. Posteriormente, la planta fue introducida en Europa, donde comenzó a incorporarse a preparados de fitoterapia, productos para las piernas y fórmulas cosméticas.
¿Por qué se llama “avellano de bruja”? Su denominación inglesa, witch hazel, dio lugar a nombres populares como avellano o castaño de brujas. Sus frutos son cápsulas que, al madurar, pueden abrirse de forma brusca y proyectar las semillas a cierta distancia.
Principales componentes del hamamelis
La composición varía según la parte de la planta utilizada y el procedimiento de elaboración. Por este motivo, un extracto de hoja, un preparado de corteza y el agua destilada de hamamelis no deben considerarse equivalentes.
| Parte o preparado | Componentes destacados | Utilización habitual |
|---|---|---|
| Hojas | Taninos, proantocianidinas y flavonoides. | Extractos y preparados tradicionales para el bienestar venoso y el cuidado externo. |
| Corteza | Taninos hidrolizables, entre ellos hamamelitaninos. | Preparados astringentes de aplicación externa. |
| Destilado o agua de hamamelis | Fracción volátil obtenida mediante destilación. No presenta la misma concentración de taninos que los extractos. | Tónicos, sérums, champús, cremas y otros cosméticos. |
Una diferencia importante: el agua de hamamelis es un destilado y no conserva el mismo perfil de taninos que un extracto de hojas o corteza. Sus propiedades y forma de utilización dependen siempre de la composición final del producto.
Usos tradicionales del hamamelis
Las monografías europeas reconocen diferentes usos tradicionales para preparados concretos de hamamelis. Esto significa que su utilización se apoya en una experiencia prolongada y que no todos los usos corresponden a todos los formatos.
Piernas cansadas
El hamamelis aparece en preparados destinados a aliviar de forma tradicional la sensación de pesadez, cansancio o incomodidad en las piernas asociada a alteraciones venosas leves.
Molestias hemorroidales
Determinados preparados tópicos se emplean tradicionalmente para el alivio temporal del picor, escozor o incomodidad asociados a las hemorroides.
Piel irritada
Las cremas, lociones y destilados de hamamelis se incorporan a preparados para el cuidado de la piel seca, sensible o con inflamaciones leves.
Mucosa bucal
Algunos medicamentos tradicionales específicos se utilizan como enjuague para aliviar inflamaciones leves de la boca. No debe emplearse cualquier cosmético o extracto con esta finalidad.
Hamamelis en cosmética
El destilado o hidrolato de hamamelis es habitual en tónicos faciales, sérums, champús, lociones y cremas. En este contexto actúa como un ingrediente cosmético tonificante, astringente y acondicionador.
Complementa el cuidado de las pieles mixtas o con tendencia grasa.
Se incorpora a fórmulas destinadas a aportar sensación de frescor y confort.
Puede formar parte de cosméticos para pieles con tono irregular o manchas visibles.
Se utiliza en champús y lociones para contribuir al equilibrio cosmético del cuero cabelludo.
La tolerancia depende de la formulación completa. Algunos tónicos de hamamelis contienen alcohol, que puede resultar resecante o irritante en pieles especialmente sensibles.
No deben aplicarse infusiones o decocciones caseras en los ojos.
La utilización ocular solo puede realizarse con un preparado oftálmico estéril y específicamente formulado para los ojos. Ante enrojecimiento, dolor, secreciones, alteraciones de la visión o molestias persistentes debe consultarse con un profesional sanitario.
El hamamelis suele combinarse con otras plantas utilizadas tradicionalmente para el bienestar circulatorio. Cada una presenta características y componentes diferentes.
| Planta | Uso tradicional destacado | Componentes característicos | Formatos habituales |
|---|---|---|---|
| Hamamelis Hamamelis virginiana |
Pesadez de piernas y cuidado astringente de la piel y las mucosas. | Taninos, hamamelitaninos, proantocianidinas y flavonoides. | Extractos, geles, cremas, agua destilada y cosméticos. |
| Vid roja Vitis vinifera |
Bienestar venoso, piernas cansadas y sensación de pesadez. | Polifenoles, flavonoides y antocianinas. | Cápsulas, comprimidos, extractos y geles. |
| Rusco Ruscus aculeatus |
Molestias asociadas a alteraciones venosas leves y piernas pesadas. | Saponinas esteroídicas, especialmente ruscogeninas. | Extractos, cápsulas, comprimidos y fórmulas combinadas. |
| Castaño de Indias Aesculus hippocastanum |
Síntomas relacionados con la insuficiencia venosa crónica. | Escina. | Extractos estandarizados, cápsulas, comprimidos y geles. |
| Ginkgo Ginkgo biloba |
Se incorpora a preparados dirigidos a la microcirculación y al rendimiento cognitivo. | Flavonoides y lactonas terpénicas. | Extractos estandarizados, cápsulas, comprimidos y cosméticos. |
Combinaciones circulatorias: el hamamelis se acompaña con frecuencia de vid roja, rusco, castaño de Indias, arándano, rutina, diosmina o hesperidina. Debe revisarse la composición completa y respetarse siempre el modo de empleo del producto.
Productos con hamamelis
El hamamelis puede encontrarse en complementos alimenticios y en fórmulas cosméticas. La función que desempeña depende del tipo de producto, del preparado utilizado y del resto de los ingredientes.
Erbaven Forte Micro-circulación de ESI
Complemento alimenticio en comprimidos que combina hamamelis, vid roja, rusco, castaño de Indias y arándano con diosmina, hesperidina y rutina. Está orientado al bienestar venoso, la microcirculación y la sensación de piernas cansadas o pesadas.
Presentación: envase de 60 comprimidos.
Ver Erbaven ForteChampú Protector Proteico de Bardana D’Shila
Champú de uso frecuente formulado con bardana, romero, aloe vera, ginkgo biloba, proteínas de trigo, vitaminas del grupo B e hidrolato de hamamelis. Ayuda a mantener el cabello limpio, acondicionado, manejable y con una mejor apariencia de volumen.
En este producto, el hamamelis forma parte de una fórmula cosmética destinada al cuidado y equilibrio del cuero cabelludo.
Presentación: botella de 300 ml.
Ver Champú de Bardana D’ShilaSuero Vegetal Antipigmento D’Shila
Sérum cosmético para pieles con manchas visibles o tono irregular. Combina ácido glicólico, niacinamida, ácido hialurónico, aloe vera, granada e hidrolatos vegetales, entre ellos hamamelis, vid roja, avena, manzanilla y arándano.
Su fórmula está orientada a mejorar visualmente la uniformidad del tono y aportar hidratación, luminosidad y confort a la piel.
Presentación: envase de 20 ml.
Ver Suero Antipigmento D’ShilaPrecauciones de utilización
Utiliza únicamente productos adecuados para la vía de aplicación indicada.
No ingieras agua de hamamelis, tónicos, sérums ni otros productos cosméticos.
Evita aplicar cosméticos sobre heridas abiertas, piel lesionada o mucosas si el fabricante no lo indica expresamente.
Suspende el uso si aparece irritación, picor intenso o una reacción de sensibilidad.
Si tomas medicación, estás embarazada o en periodo de lactancia, consulta antes de utilizar complementos alimenticios.
Respeta las indicaciones, cantidades y duración de uso señaladas en el envase.
¿Cuándo conviene consultar?
La pesadez de piernas puede aparecer después de permanecer mucho tiempo de pie o sentado, especialmente durante los meses de calor. Sin embargo, determinados síntomas requieren una valoración profesional.
Hinchazón repentina o importante en una sola pierna.
Dolor intenso, calor local o enrojecimiento persistente.
Endurecimiento de una vena o aparición de una lesión cutánea.
Sangrado rectal o molestias hemorroidales que no mejoran.
Síntomas circulatorios persistentes o progresivos.









